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La crónica gastronómica

Cena en el Espacio 33

viernes 08 de octubre de 2010, 14:18h
La Academia Madrileña de Gastronomía, que preside admirablemente bien Miguel Garrido, organizó el otro día una cena abierta tanto a los miembros de esta institución como a los de la Real Academia Española y a la Cofradía de la Buena Mesa. El marco elegido, realmente singular, fue el restaurante Espacio 33 (Castellana, 250. Tfno. 914 276 891. Madrid), perteneciente al Grupo Paradís y ubicado en el piso 33 de la Torre Espacio. Está situado, por lo tanto, a 160 metros del suelo, lo que le convierte en uno de los más elevados de España y de Europa.

La cena se celebró en el entorno de una exposición pictórica de la colección personal de Juan Miguel Villar Mir, presidente del grupo inmobiliario que lleva su nombre, uno de los grupos empresariales más importantes de España y a nivel internacional, propietario de la Torre Espacio.

Para elaborar la cena, además de la brigada de cocina y sala del Restaurante Espacio 33, que encabeza José Carlos González, la Academia Madrileña contó con la colaboración del Parador de Turismo de Alcalá de Henares y con la supervisión de Emilio Gómez Calcerrada, director de Calidad de Paradores.

Paradores: La mejor cocina regional
La Red de Paradores se ha convertido, sin duda, en la unión de algunos de los mejores exponentes de la cocina de cada una de las Comunidades Autónomas españolas en las que se ubican los establecimientos, que son prácticamente todas. El Parador de Alcalá de Henares propone algunos de los platos más tradicionales de la cocina de Castilla la Mancha y de Madrid, de cuya calidad dio fe el menú que tomamos para la ocasión.

La brigada de cocina del Parador alcalaíno propuso tres recetas genuinamente de la tierra: cremoso de “sopa boba” alcalaína guarnecida con huevo de codorniz asado a baja temperatura; zancarrón de gallo de corral en pepitoria con trigo tierno y, como postre, la costrada de Alcalá tostada al momento. El menú se complementó con un aperitivo de jamón ibérico puro de bellota de la marca El Zancao y dos propuestas de Espacio 33, el local anfitrión: el bacalao en sabores mediterráneos con picada de Arbequina y el carro de quesos.

Buenos vinos de Madrid
Para beber, en el aperitivo se sirvió un Champagne Brut Perrier Joüet y posteriormente, un estupendo Chivite Colección 125 Rosado 2006, fermentado y criado en barrica, de la Denominación de Origen Navarra. La Denominación de Origen Vinos de Madrid también estuvo presente con los tintos Licinia 2006, 2007 y 2008, procedentes de la localidad de Morata de Tajuña. Se trata de las tres primeras añadas de una bodega joven que lucha por comercializar vinos de calidad. Cuenta con 28 hectáreas de viñedo, de las cuales dos terceras partes corresponden a Tempranillo y el resto a Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah. El nombre de Licinia procede de la vieja denominación romana de la localidad meridional madrileña.

Más allá de la estricta oferta culinaria, Espacio 33 es un lugar excepcional, porque permite disfrutar de unas vistas mágicas y poco habituales de todo Madrid.

La Academia Madrileña nos organizó una velada inolvidable en torno a las recetas y los vinos de la Comunidad de Madrid.