www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

una patología muy grave

Una inflamación que simula una alergia puede esconder angioedema

martes 21 de diciembre de 2010, 20:15h
¿Alguna vez ha sufrido una inflamación de glotis? Puede ser que lo que parecía una reacción alérgica fuera en realidad un angioedema por bradicinina. Muchos clínicos suelen confundir esta patología hasta el punto de realizar operaciones innecesarias de apendicitis, ovarios o traqueotomías. Los expertos estiman que esta patología afecta a 75.000 personas en Europa, de los cuales unos 1.500 son españoles, y solo el 45% de ellos están correctamente diagnosticados.
El alergólogo del Hospital Nuestra Señora del Prado en Talavera de la Reina (Toledo) y especialista en el estudio de esta patología, Álvaro Moreno, explica que un ataque de angioedema por bradicinina puede provocar la inflamación de diversas partes del cuerpo como, por ejemplo, espalda, intestinos, genitales, cabeza o extremidades.

Moreno apunta: “Aquellas inflamaciones que tienen lugar en la cara, como hinchazón de párpados o labios, son las más impactantes por la deformidad que conllevan. Pero las crisis más graves son las que comprometen la vía aérea, ya que un edema de glotis puede llegar a provocar la asfixia del paciente”.

Además, este especialista en angioedema destaca que “en muchos casos estos pacientes tardan en ser diagnosticados correctamente hasta más de veinte años y piensan que sufren algún tipo de alergia desconocida, incluso son sometidos de forma errónea a cirugías de apéndice, ovarios o traqueotomía por los propios facultativos”.

El caso de Cristina
Un caso real es el que vive en su familia Cristina Rial (Cangas, Pontevedra), madre de Cristian, un niño de 7 años afectado por esta patología. Hace cuatro años, perdió a su marido por esta enfermedad. Llegó al hospital de urgencias y los médicos no sabían que le pasaba. Cristina recuerda con rabia: “Nadie conocía allí su patología, no quisieron escucharme ni leer su historia. Me gritaban: ¡Los facultativos aquí seguimos un protocolo. No hay más. No vamos a hacer nada más!”.

Esta familia perdió a su ser más querido por esta enfermedad cuando un simple tratamiento antagonista de la bradicinina le hubiera aliviado la inflamación. Actualmente, Cristina y su pequeño luchan porque esta patología se conozca socialmente y los facultativos no equivoquen una alergia con un angioedema por bradicinina. “Hemos creado un blog para difundir esta enfermedad. Curiosamente, conocemos mucha gente que la sufre, pero no saben que la tienen o no quieren hablar de ello. Yo misma quise liderar una serie de sesiones clínicas para divulgar esta patología”, revela Cristina.

Conocimiento de la enfermedad
A esta mujer le basta con que todo el mundo sepa que si en algún momento una persona sufre una inflamación de glotis o en la cara, se pueda plantear esta enfermedad. Son muchas las cosas que Cristina quiere divulgar, como que estas inflamaciones pueden tener una base inmunológica y también genética, y, por lo tanto, hereditaria.

“Nosotros no queríamos que Cristian heredase esta patología de su padre. Recurrimos a la selección genética. Pero algo debió salir mal porque a los cuatro meses de nacer, nuestro pequeño Cristian sufrió su primera inflamación. Que tu hijo herede una enfermedad como esta es condenarle de por vida”, explica Cristina.

Miedo a la enfermedad
Su mayor temor ahora es que su hijo sufra una crisis mientras duerme. “Al estar el paciente dormido, la capacidad y tiempo de reacción disminuye poniendo el peligro la vida del afectado”, señala Cristina.

En caso de ataque grave es imprescindible recurrir a la medicación de rescate que alivie la inflamación. Recientemente, los investigadores europeos han descubierto que la bradicinina –una proteína que se encuentra presente en todos los procesos inflamatorios- es la causante de los edemas y provoca que se acumule líquido en vasos, tejido cutáneo, y en la capa mucosa profunda.

Desde mayo de 2009, está disponible en España el Acetato de Icatibant -por el momento, el único principio activo que actúa como antagonista de la bradicinina en inyección subcutánea-. El doctor Álvaro Moreno explica que “este principio activo bloquea la formación del edema en una mediana de 48 minutos, lo que supone una revolución en el rápido abordaje de la enfermedad”.

1.200 pacientes en España
Los expertos creen que esta patología afecta a unos 75.000 europeos, de los cuales unos 1.200 se calcula que son españoles y un 50% de ellos son tratados como alérgicos idiopáticos (no saben exactamente qué les provoca alergia). Sólo un 45% de ellos está correctamente diagnosticado de su enfermedad, según el jefe de Medicina Interna del Hospital Luigi Sacco de Italia, Marcos Cicardi.

En el caso de Cristian, el doctor Moreno opina que la proteína C-1 no hace su función correctamente. Pero, además, estas crisis de angioedema por bradicinina se pueden producir en un 5% de los pacientes que siguen un tratamiento con fármacos antihipertensivos (IECAS), en las mujeres que toman estrógenos (la píldora) o se encuentren en determinados periodos de su vida –embarazo, pubertad, menopausia- y en los afectados por etiologías diversas como procesos autoinmunes.

La autoadministración salva vidas
Este 45% de pacientes que sí están correctamente diagnosticados reclama los mismos derechos que otros enfermos como los diabéticos o hemofílicos a los que se les permite la autoadministración de sus medicamentos en situaciones de crisis grave.

Tal y como explican los propios clínicos, estas reclamaciones son lógicas pues, actualmente, los afectados por estas crisis de angioedema no cuentan con un respaldo legal a la hora de tener sus medicaciones de rescate en sus domicilios. Se calcula en un 25% las vidas de los afectados que se podrían salvar.

Teresa Caballero, alergóloga del Hospital Universitario La Paz, es rotunda: “Un paciente afectado por angioedema debería tener los mismos derechos que otro paciente cuya vida corre un gran riesgo si no accede a tiempo a su medicación, como ocurre con los diabéticos o hemofílicos”. Sin embargo, matiza caballero, “actualmente, en España los pacientes afectados por este tipo de angioedemas no pueden autoadministrarse su terapia de rescate”.

Falta formación
La madre de Cristian reclama más conocimiento y formación en los especialistas de urgencias y atención primaria para que lo que ocurrió con su marido y con tantos otros afectados, no vuelva a producirse con más pacientes. En su opinión, resulta clave que los médicos de urgencias sepan reconocer una crisis de angioedema a tiempo para evitar complicaciones y consecuencias fatales en el caso de que la inflamación ataque la vía respiratoria.

Un diagnóstico correcto y la administración de un tratamiento adecuado puede salvar la vida de estos pacientes cuyas crisis inflamatorias no responden ni a corticoides, antihistamínicos o adrenalinas. Por este motivo, también los doctores que han tratado a pacientes de angioedema denuncian la necesidad de formar a los profesionales sanitarios de urgencias en el diagnóstico y tratamiento de esta patología para que no la confundan con un ataque de alergia idiopática o desconocida.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios