lleno a rebosar
El Teatro Real estrena gala de Fin de Año con la reaparición de Luz Casal
sábado 01 de enero de 2011, 13:36h
Un Teatro Real lleno a rebosar respondió la tarde de ayer a la pregunta que venía circulando entre los habituales del coliseo madrileño acerca de cómo sería la acogida del público ante la celebración de un evento en una noche tan especial, con casi todos ocupados ya en las tradicionales reuniones familiares y los últimos preparativos para despedir el año. Y la respuesta fue, sin ningún género de duda, francamente positiva.
Todas las localidades ocupadas y un ambiente entre curioso y festivo fueron el preludio de esta gala que se emitía en directo a toda Europa a través del canal de televisión ARTE, y que en nuestro país podrá verse en diferido por La 2 de Televisión Española el próximo 6 de enero. Las cámaras encargadas de retratar el concierto seguían a la elegante presentadora de la cadena, quien acompañada por la española Laura del Sol, se encargaba de realizar los comentarios de lo que ocurría no sólo encima del escenario, sino también en los camerinos y, especialmente, entre bambalinas. Y los asistentes podían verlo a través de las pantallas del teatro. Fue precisamente la imagen la protagonista del inicio de la velada: mientras la Orquesta Titular del Teatro Real, dirigida por Alejo Pérez, interpretaba la Obertura cubana de George Gershwin, una gran pantalla que hacía las veces de telón ofrecía al público el visionado de fotogramas típicamente cubanos, que se alternaban con extractos de lo que sucedía en tiempo real en los camerinos y salas de ensayo donde los artistas se preparaban para su inminente actuación.
Después del sorprendente inicio caribeño, la gala se centró en algunos de los elementos culturales más típicos de nuestro país. La compañía Antonio Gades revolucionaba el escenario para deleite de los aficionados al flamenco con un ballet fuertemente racial inspirado en la ópera Carmen, para dar paso, es cierto que con una brusquedad por otra parte tan difícil es de salvar en galas de este tipo que intentan incluir un poco de todo, a la interpretación por parte del tenor Ismael Jordi y de la soprano María Bayo, acompañados por el Coro Titular del Teatro Real (Coro Intermezzo), de piezas de las zarzuelas “La Chulapona” de Federico Moreno Torroba y de “Doña Francisquita” de Amadeo Vives, en claro homenaje a la capital, con las letras de su nombre mezclándose en el escenario con los intérpretes y una fotografía de la Colegiata de San Isidro envuelta en el característico cielo velazqueño de Madrid.
Sin embargo, y tras una estupenda y aplaudida actuación del guitarrista Cañizares, con quien el público se volcó fue con la cantante española Luz Casal, interpretando la bellísima canción compuesta por Agustín Lara y que ya se relaciona inevitablemente con la genial y carismática cantante, “Piensa en mí”. Recién terminado un segundo ciclo de quimioterapia que le ha vuelto a enfrentar con la enfermedad a la que siempre ha plantado valientemente cara y que, por otra parte, nunca ha ocultado, anoche Luz apareció en el escenario haciendo de su aparente fragilidad un maravilloso regalo para un público que es evidente que la adora, no sólo en España, sino también especialmente en Francia, donde ya hace muchos que su elegante y exclusiva forma de interpretar es un verdadero reclamo.
Y para terminar, más zarzuela: El Bateo de Federico Chueca volvió a colocar en el escenario al coro con sus integrantes enfundados en los coloridos monos de trabajo del Real acompañados por los bailarines de la Compañía Antonio Gades, y a quienes se unieron en el escenario todos los demás intervinientes en la gala, incluido su director artístico, Emilio Sagi, para brindar en el ambiente claramente festivo de la velada por el nuevo año.