El Zaragoza sonroja al Madrid de Mourinho en el Bernabéu. [red]Vídeo[/red]
sábado 30 de abril de 2011, 14:31h
El cuarto "clásico" entre Real Madrid y Barcelona, que se disputará el 3 de mayo en el Camp Nou, eclipsará el trámite del encuentro que jugarán los blancos en Liga ante el Zaragoza, que no renuncia a puntuar en el Santiago Bernabéu, dada su delicada situación en la tabla como primero que elude el descenso.
La resaca de la pasada derrota en la ida de las semifinales de la Champions League ha pesado demasiado para el Real Madrid. Mourinho apostó por la estructura del equipo que le otorgó la cómoda victoria en Mestalla pero su apuesta no dio los frutos esperados. Higuaín, Benzemá y Kaká se estrellaron en el orden táctico dispuesto por Javier Aguirre y rápidamente se intuyó que el encuentro no saldría como esperaba la parroquia blanca.
El encuentro arrancó con un dominio de posesión claro para los jugadores madridistas que, con escasa intensidad, se pasaban el balón y trataban de encontrar espacios en el entramado defensivo zaragozano. Sin embargo fue Uche el encargado de estrenar las ocasiones del encuentro con un disparo que fue detenido por Casillas en el segundo minuto del choque.
El partido se desarrollaba en la lucha entre los mediocampistas y los porteros no recibían disparos. Pasaron 20 minutos para vivir la segunda oportunidad de peligro. La movilidad de Kaka le granjeó el espacio necesario para disparar a portería con peligro y para filtrar pases a Higuaín y Benzema. Sin embargo, los esfuerzos del brasileño se diluyeron en el marasmo de un equipo que parecía estar jugando con la mente puesta en la pasada derrota frente al Barcelona.
El Zaragoza se plantó atrás con la idea de salir al contraataque aprovechando la velocidad de Lafita, por la izquierda, y de Uche, por la derecha. Fruto del trabajo ordenado y laborioso del mediocampo nació la ocasión de Lafita que significaría el primer tanto del Zaragoza, en el minuto 40 de partido. El delantero abrió el marcador al aprovechar un error en el despeje de Casillas tras un pase largo der Gabi. El encuentro se marchó 0-1 al descanso con la sensación de apatía en los locales y sacrificio en los visitantes.
Tras el descanso los madridistas subieron el ritmo de juego y la movilidad de sus jugadores para buscar el empate y la remontada. Los primeros instantes reflejaron el renovado interés en el partido de los pupilos de José Morinho. Pero el Zaragoza replegó muy bien sus filas y el técnico portugués decidió introducir en el campo a Marcelo y Di María –en sustitución del canterano Nacho y el desacertado Canales- para desatascar el partido. Pero se repitió el esquema del primer tanto y en un error de Carvalho, que cometió un infantil penalti sobre Uche, el conjunto maño volvió a marcar. El encargado de transformar el penalti fue Gabi (0-2). El equipo de Aguirre leía su libreto de forma sensacional y la mente del Madrid no había llegado todavía a jugar el partido de esta tarde.
Tras este segundo tanto y la entrada de Özil, el Madrid inclinó el campo hacia la portería de Doblas y las ocasiones llegaron. Con Di María como principal estilete ofensivo, el portero sevillano tuvo que empelarse a fondo. Fruto del cambio de actitud blanca nació su primer tanto, obra de Sergio Ramos. El andaluz cabeceó a la red un centro de Mesut Özil a la salida de un córner (1-2). Quedaban 30 minutos para remontar el partido.
Pero los intentos de Kaka por el centro Di María por la banda y las llegadas de Benzema e Higuaín se estrellaban en las manos de Doblas, en la ordenada zaga maña o en el larguero. Los renovados bríos del equipo madridista se diluyeron con el tercer tanto del Zaragoza. Di María lanzó un saque de esquina que fue mal despejado, pero Carvalho perdió el balón, Gabi envió un pase largo a Uche y el nigeriano dejó solo Lafita. El delantero español batió con comodidad a Casillas y confirmó el golpe del Zaragoza al Madrid y a la Liga (1-3).
Tras este tanto, anotado en el minuto 76, el Madrid no cejó en su empeño y siguió percutiendo con más empuje que claridad. Benzemá acortó distancias tras recibir un pase de Kaka(2-3), pero ya no había remedio. El Zaragoza aprovechó la desconcentración de los pupilos de Mourinho y dio un paso fundamental para alcanzar la salvación. El Madrid se hace el harakiri en su estadio, pierde a Carvalho que vio la roja, y no sale de la depresión generada e pasado miércoles en la Champions League.