ópera
La soprano Isabel Cantos se sube al escenario del Auditorio Nacional con la ópera Dido y Eneas
jueves 26 de mayo de 2011, 19:53h
Se presenta en la Fundación San Patricio.
Mañana día 27 de mayo a las 19:30 horas, la Fundación San Patricio presenta en la Sala de Cámara del Auditorio Nacional la ópera de Henry Purcell “Dido y Eneas”, con el Coro de la Fundación San Patricio Camerata del Arte, el Grupo de Cámara Ensemble Koimé, el barítono Mario Valdivieso y las sopranos Isabel Cantos y Mónica Luz, bajo la dirección de Ignacio Yepes.
La programación de esta ópera trágica en tres actos, compuesta en 1689 y estrenada en Londres la primavera de ese mismo año, se enmarca dentro de uno de los proyectos fundamentales en los que la Fundación San Patricio está volcada, el Colegio San Patrick de Kenia. Se trata de un centro de niñas nómadas en la localidad de Turkana, donde se provee de atención médica, educación, alimentación, techo y vestido a sus alumnas, para ayudar en su inserción laboral y propiciar, al mismo tiempo, un cambio en la sociedad del país.
Todos los participantes en la especial función de mañana han colaborado con el citado proyecto, una gran parte, además, en su calidad de padres de alumnos del Colegio San Patricio de Madrid. Para la soprano Isabel Cantos es importante precisamente resaltar el trabajo tan duro que se ha llevado a cabo durante todo el curso 2010-2011 y que, a su juicio, ha dado como resultado un nivel absolutamente profesional.
La dificultad vocal de la obra en la que Dido, reina viuda de Cartago, ofrece al príncipe Eneas ayuda y protección cuando éste naufraga frente a sus costas, es la propia del estilo barroco, siempre con planos contrapuestos en los que hay que resaltar bien los contrastes y conseguir una gran expresividad en el fraseo, sin que por ello se resienta el dinamismo de la agilidad. El papel de Belinda que interpreta Mónica Luz requiere una soprano ligera con gran coloratura, mientras que el de Dido, a quien interpreta Isabel Cantos, requiere una voz de soprano grande y con línea de canto, papel que, de hecho, durante estos últimos años ha venido siendo interpretado fundamentalmente por mezzosopranos, aunque ambos papeles fueron concebidos por su autor para sopranos: ligera con coloratura, en el caso de Belinda; y lírica, para Dido, el personaje encargado de interpretar la parte más famosa de la obra, el lamento “When I am laid in earth” (Cuando descanse bajo tierra), cuya línea de bajo descendente, el llamado bajo de lamento se remonta a las tradiciones italianas.