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Fefe insiste en que "el Estado no se puede desentender"

Los farmacéuticos creen que "está en riesgo la quiebra del sistema a muy corto plazo"

sábado 17 de septiembre de 2011, 15:19h
La crisis y los recortes por la falta de dinero están afectando de manera notable a las farmacias de varias regiones. Una situación "insostenible", según el presidente de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles, Fernando Redondo, que ha alertado de que el problema no es sólo de algunas comunidades autónomas, sino que "se está poniendo en riesgo el Sistema Nacional de Salud y el Gobierno central no se puede desentender".
No hay dinero. Las Comunidades Autónomas dicen que no pueden pagar y uno de los colectivos más afectados está siendo el de los farmacéuticos, que ven cómo su servicio no es una prioridad para los respectivos gobiernos regionales. Así, el presidente de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE), Fernando Redondo Montoro, ha alertado en una entrevista a EL IMPARCIAL de que el problema no es sólo de algunas comunidades autónomas, sino que “se está poniendo en riesgo el sistema y el Gobierno central no se puede desentender”.

Redondo ha puesto el acento en que ellos pagan los medicamentos que se venden al usuario y en estos momentos, no sólo no cobran de la Administración, sino que tampoco pueden negociar con las entidades bancarias un crédito que les adelante el dinero: “El problema ahora es que los bancos no reconocen como garantía suficiente una factura contra la Administración. Simplemente, no se fían”. Además, cree que “el Estado está obligado a avalar este pago y si la comunidad no puede, el Estado lo cubre y que la comunidad pague cuando corresponda”. Pero no lo hace.

Por este motivo, el presidente de FEFE insiste en que “la situación es insostenible” y alerta de que a día de hoy no está garantizado el derecho de los ciudadanos a la prestación farmacéutica. “Está en riesgo la quiebra del Sistema Nacional de Salud a muy corto plazo. Ahora mismo se está sosteniendo gracias a que los farmacéuticos están aguantando como están pudiendo”, apunta.

En este sentido, Redondo explica que no son sociedades, son personas físicas por lo que “el aguante dependerá de la situación personal y económica de cada uno”. Añade que “una farmacia que lleva tiempo, que está pagada, que va bien, tiene una capacidad de endeudamiento de unos tres meses, pero si todavía no se ha pagado y la situación personal es delicada lo mismo no aguanta ni cinco días”.

Igualmente, Redondo recuerda que llevan 10 años de recortes y, “a pesar de la fama que tiene la farmacia de buen negocio, muchos viven al día porque no da para más” y advierte de que “en las farmacias hay empleados a los que no se puede pagar si el farmacéutico no ha cobrado”.

¿Cuál es el proceso?
En cualquier caso, para entender el problema hay que conocer cómo funciona el sistema. Así, en primer lugar, Redondo explica que cuando el usuario llega a la farmacia, el farmacéutico ya dispone de un stock de medicamentos que ha adquirido previamente y, normalmente, ya ha pagado. Esto supone el 98 o 99% de las dispensaciones de farmacia.

También hay que saber que los farmacéuticos compran a las distribuidoras de farmacia, que es la única forma de que llegue el medicamento a cualquier punto con unos costes que compartimos entre todos. Con la distribuidora se hacen, según el convenio que se tenga con ella, facturas decenales (cada 10 días) y se paga de 5 a 10 días después, como máximo.

PIE DE FOTOHay que tener en cuenta que el farmacéutico atiende la dispensación y si el usuario es pensionista no realiza aportación alguna (el 100% lo financia el Sistema Nacional de Salud). Si el usuario es activo, hará una aportación general del 40%, a no ser que sean medicamentos que llevan una aportación reducida. Al respecto, hay que decir que la aportación de los usuarios a la facturación se ha reducido con el paso del tiempo. Hace años, el total, suponía el 10% del coste y ahora estamos por debajo del 5%.

El presidente de FEFE apunta que todas las recetas que se van dispensando a lo largo del mes se presentan en el Colegio de Farmacéuticos, que es el encargado de gestionarla ante el SNS de cada una de las comunidades autónomas. Se elabora la factura y todo con cargo al farmacéutico. Es aquí cuando aparecen las diferencias dependiendo del concierto que haya firmado la corporación farmacéutica de la región con la Consejería de Salud correspondiente. Así, en unas se paga el día 20 del mes siguiente a la dispensación y en otras el día 10 del mes siguiente a la presentación de la factura.

Este es el matiz. En el primer caso supone pagar a una media de 35 días de la dispensación. Si se ha dispensado el día 1 se paga a 50 días y si se dispensa el día 30 se paga a 20 días. En el segundo caso se paga a 55 días de media. En esta facturación se descuenta automáticamente toda la aplicación de los decretos leyes de 5/2000 y sus modificaciones posteriores en las que hay unos escalados según la facturación de cada farmacia. También se descuentan las aportaciones que han hecho los usuarios.

Demoras en el cobro
Redondo indica que esos plazos muchas veces producían demoras en el cobro, pero la corporación farmacéutica las solucionaba por medio de convenios con entidades bancarias, es decir, pactaba el cobro de toda la facturación farmacéutica de una provincia o de una comunidad a través de una entidad y, a cambio, ésta adelantaba el dinero unos días sin cobrar intereses. Así el farmacéutico cobraba puntualmente.

Pero, como se indicaba anteriormente, el problema ahora es que los bancos dicen que una factura contra Administración no es garantía suficiente y si se quiere un préstamo hay que avalar con el patrimonio, hipotecar sus bienes por el importe de la facturación. “Y eso no hay quien lo aguante, sea grande o pequeña la farmacia”, protesta Redondo, que insiste, “aunque las entidades gestoras de los pagos sean las comunidades autónomas, el sistema es nacional y es responsable subsidiario y solidario el Estado”.

Aval del Estado
La Federación presentó en agosto al Consejo de Ministros la solicitud para que el Estado avale el cobro de la deuda contraída por las Comunidades Autónomas. Por lo menos, dice Redondo, nos han contestado al escrito con acuse de recibo. Lo que piensen hacer no nos lo han dicho todavía.

Concluye Redondo que lo que han pedido a la Administración es que se haga un reconocimiento de deuda, un calendario previsto de pagos para que podamos ir a negociar con la entidad bancaria, “pero si no reconoce la deuda de forma fehaciente y no me presenta un calendario de pagos, ¿con qué vamos al banco?”, lamenta.

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