Un de Carreras bastó para tumbar a un Valencia frágil de mente (0-2). El equipo de Arbeloa sigue sin seducir pero aumenta su racha triunfal en el torneo doméstico. Mbappé puso el broche.
El madridismo lleva un año y medio viendo cómo la falta de actitud, sacrificio y concentración deja al equipo sin títulos. Los futbolistas se han quedado sin escudo. Sus palabras no bastan.
El equipo de Arbeloa cayó goleado ante un Benfica más intenso, más comprometido y mejor tácticamente (4-2). El doblete de Mbappé no maquilló los vicios colectivos. Marcó el portero Trubin en el último minuto. Concedieron 22 remates y Courtois hizo siete paradas, para evitar un mayor ridículo.