sus errores no se perdonan
La temporada comenzó con uno de los árbitros más prestigiosos, el suizo Massimo Busacca, acusado de orinar en el terreno de juego de un amistoso en Arabia. Esta rocambolesca noticia auguró un ejercicio complicado para los jueces del balompié. El uso de la “nevera” de castigo a las malas actuaciones arbitrales se ha normalizado y repetido en varias ocasiones. La tradicional polémica por las decisiones de los colegiados se han convertido en un fijo de las crónicas deportivas. Las críticas hacia este colectivo, generalizadas en Europa tras los errores cometidos en lo que va de 2010, provocan una presión muy notable de cara a lo que queda en una de las temporadas más igualadas que se recuerdan: eliminatorias finales de Champions League, resolución de la Liga y Mundial de Sudáfrica en junio.