Un total de 79 personas han muerto en el accidente de avión de transporte militar en una zona montañosa de la provincia oriental argelina de Um al Buagui.
Dos guardias de seguridad han muerto y otros siete han resultado heridos en un ataque perpetrado por un grupo terrorista contra un gasoducto en la región de Bouira, en el norte de Argelia, según han informado fuentes de los servicios de seguridad argelinos al diario 'El Watan'. El ataque contra el gasoducto Hassi R'mel-Dellys tuvo lugar en la noche del domingo a la altura de la localidad de Yebahi, situada a unos 20 kilómetros al oeste de la ciudad de Bouira. Los terroristas han atacado el gasoducto con la ayuda de morteros y con vehículos todoterreno.
El régimen argelino ha pedido al Frente Polisario que proceda a la repatriación de los cooperantes extranjeros “no indispensables” que trabajan en los campamentos de refugiados de Tinduf, y que revise el calendario de festejos que el movimiento independentista saharaui tiene previstos en los próximos meses. Argel teme nuevos ataques terroristas por parte de los grupos armados radicados en la región, y quiere prevenir nuevas crisis, según ha podido saber El Imparcial.
La opinión pública argelina ha reaccionado frente al trágico ataque terrorista contra la base gasífera de Ain Amenas en el sureste sahariano, con un arrebato de fervor nacionalista por la rápida y contundente intervención de las Fuerzas Especiales del Ejército, y una crítica acerba al presidente Abdelaziz Buteflika “ausente durante toda la crisis”.
Según las últimas cifras oficiales anunciadas este lunes por el primer ministro de Argelia, Abdelamalek Selal, son al menos 37 los extranjeros, de ocho nacionalidades diferentes, fallecidos en el asalto a la planta de gas de In Amenas.
El presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, ha sido reelegido para el cargo con un 81,53% de apoyo, según datos oficiales. Sin embargo, destaca la baja tasa de participación, que se situó en el 51,7%, más de 20 puntos menos que en 2009.
La ONU busca en varios países apoyo con vistas a convocar una posible reunión internacional sobre al conflicto en el Sahara Occidental. En las últimas semanas, Rabat parece decantarse por ofrecer una solución económica al conflicto.
Lo acontecido en la planta de gas de In Amenas, en el sureste de Argelia, ha puesto de manifiesto la vital importancia de esta industria para el sur de Europa y para nuestro país en particular. La inestabilidad en la región, víctima de la violencia de la vecina Mali, amenaza al regular suministro de gas a nuestro país, cuya dependencia exterior en este sentido es casi total.
Mojtar Belmojtar, líder del grupo islamista Los que Firman con Sangre, ha reivindicado la responsabilidad del secuestro de la planta de gas argelina de In Amenas, que ha calificado de represalia por la intervención contra las milicias de Mali.