El depuesto presidente llega por sorpresa a Honduras
El Gobierno de facto de Honduras ha asegurado que sus fuerzas de seguridad no entrarán en la embajada de Brasil en Tegucigalpa para detener al depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya. "No se puede (irrumpir), hay convenios y nosotros respetaríamos la sede diplomática", declaró a medios locales la vicecanciller hondureña, Martha Alvarado. Además, "esto nos traería aún mayores problemas", ha admitido la funcionaria después de que la Policía desalojara con gases lacrimógenos y balas de goma a los simpatizantes de Zelaya que se encontraban desde el lunes frente a la legación diplomática.