una obra fundamental, por fin en español
Los versados en fotografía sabrán que Robert Capa (Budapest, 1913) no sólo falleció dejando un vasto legado fotográfico. El avezado corresponsal jugueteó con lo literario y se atrevió con unas memorias exquisitas, sinceras y en las que documenta cuatro años en la II Guerra Mundial vistos a través su objetivo. Lo hace con un lenguaje que nada tiene que envidiar al de los grandes contadores de historias y con una colección de instantáneas que se adentra en lo más doloroso de la guerra: el drama humano. Ligeramente desenfocado (La Fábrica editorial) es el resultado de esas memorias, cincuenta años después y en nuestro idioma, escritas por el propio Robert Capa, el fotógrafo.