Fue, según quienes presenciaron la escena, una batalla impresionante y de varias horas. Al final, la serpiente pitón logró devorar a un cocodrilo al que atrapó junto a un lago del estado australiano de Queensland, en la parte noreste del país.
Según el censo anunciado por la Consejería andaluza de Medio Ambiente, que sitúa la población de este felino en peligro de extinción en niveles de 2010.
La población de linces ibéricos creció durante el año pasado en Andalucía un 5,6 por ciento y ya hay censados un total de 319 ejemplares de esta especie que, en su afán por recuperar los territorios que históricamente ha poblado, ha introducido la nueva variante de la generación de riqueza y turismo.