La crisis siria en el ojo del huracán
En abril de 2003, tras la intervención norteamericana en Irak, el presidente George W. Bush prometió “una recomposición política de la región”, es decir reconfigurar los viejos Estados existentes. La “primavera árabe” que sacude el área geopolítica musulmana desde el Atlántico hasta Asia central, esconde la persistencia del mismo objetivo: recomponer los países de la región en entidades más viables y manipulables, susceptibles de defender mejor los intereses de las grandes potencias.