La debacle laborista en los comicios de este pasado jueves en el Reino Unido han puesto de manifiesto el gran retroceso que han tenido los gobiernos de corte socialista o de izquierdas en todo el viejo continente. El mapa europeo ha ido mutando en los últimos años hasta presentar un claro color azul, con el que se asocia al partido Popular Europeo, tradicional punto de encuentro de las formaciones moderadas o conservadoras y donde el rojo de las fuerzas de izquierda se ha ido retrayendo hasta sus reductos actuales estando presente en apenas siete países de los 27 de la eurozona.
El Gobierno suizo está conmocionado tras el apoyo popular logrado este domingo por una iniciativa de la derecha ultranacionalista para prohibir la construcción de minaretes en las mezquitas del país y que, de forma inesperada, fue aprobada por el 57,7 de los votantes y por la mayoría de los cantones.