Nueve de cada diez nuevos parados proceden de España. A ese ritmo, casi uno de cada tres parados de Europa está en España. La tasa de paro de España, del 17,4 por ciento, casi dobla la tasa de la eurozona, del 8,9 por ciento, y es más de dos veces la media de la UE, en el 7,2.
El ritmo al que aumenta el desempleo es alarmante. En el primer trimestre el paro ha crecido en 802.800 personas, un 25 por ciento más que el trimestre anterior, lo que lleva la cifra absoluta por encima de los cuatro millones de parados, según la EPA. El ministro Corbacho decía que jamás se alcanzaría esa cifra. CEOE ha propuesto un contrato "indefinido pero no fijo" con 8 días de indemnización por despido, en línea con lo que exigen organismos nacionales e internacionales, públicos y privados. Gobierno y sindicatos lo rechazan.
La preocupación de los ciudadanos por el paro ha vuelto a marcar un nuevo récord, al ser considerada ya su mayor inquietud por el 76,2 por ciento de los ciudadanos, más de tres de cada cuatro españoles, en el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente al mes de marzo.
Zapatero dedicó, el tres de julio de 2007, gran parte de su intervención en el debate sobre el estado de la Nación a describir la "robusta salud de la economía española y aprovechó para anunciar que en la próxima legislatura, por esta, se alcanzará el "pleno empleo".