de la energía que se consume en España, tan sólo un 20 % se produce en el país
Las revueltas en el mundo árabe, la guerra en Libia y el accidente en la central nuclear de Fukushima han puesto de manifiesto uno de los grandes problemas para las sociedades en el siglo XXI: la energía. Si la situación en el norte de África y el Oriente Próximo encarecen los precios de los combustibles fósiles, de los que España es especialmente dependiente, el peligro por la radiación en Japón ha reabierto el debate nuclear.