Su moneda se devaluaría hasta un 50 por ciento y el país iría a la quiebra
La negativa del parlamento chipriota a acatar las imposiciones de la UE para evitar la bancarrota ha sido interpretada por Bruselas como un órdago que podría desembocar en la expulsión del socio mediterráneo del club comunitario. Al mismo tiempo, el Kremlin se ha ofrecido a rescatar al país isleño, incluso con la mediación de la Iglesia ortodoxa, a cambio de importantes concesiones en el mercado gasista de Chipre.