formará parte de su gabinete
Cambiar a un jefe con malas pulgas por otro al que prácticamente nunca se le ve sin una sonrisa en los labios parece una solución sencilla. Sin embargo, cuando se trata de abandonar el equipo de uno de los médicos más populares del mundo, Gregory House, puede que la decisión no sea tan sencilla. Claro que si el nuevo jefe va a ser Barack Obama... la cosa cambia.