El 14 de marzo pasado, el Secretario General de la OEA (SG), Luis Almagro envió al presidente del Consejo Permanente (CP) una actualización de su informe sobre el deterioro de la democracia en Venezuela, sometido a la consideración del CP en mayo de 2016, en ejercicio de la potestad que le confiere la Carta Democrática Interamericana (CDI) y con el fin de que los Estados Miembros realizasen una apreciación colectiva de la situación y emprendiesen las acciones que considerasen necesarias, en la cual hace un exhaustivo examen del agravamiento de la situación política, económica y social venezolana, llamando de nuevo a examinarla y a adoptar las medidas necesarias, en vista de la ausencia de resultados positivos tras las gestiones y acciones emprendidas por representantes del gobierno venezolano, la oposición y la comunidad internacional.