el café perfecto
Los expertos destacan la higiene y limpieza de las máquinas y la atención a ciertos detalles en apariencia insignificantes: el camarero tiene que vaciar "completamente" el filtro del café después de usarlo (de lo contrario el café tendrá un regusto a quemado); y las tazas deben estar calientes, por lo que no deben apilarse más de dos, "como máximo", sobre la máquina de café.