Aunque mostraba síntomas de ebriedad
La Audiencia de Barcelona ha evitado que un conductor fuera a la cárcel por no tener la fuerza suficiente para realizar la prueba del alcoholímetro. Al hombre le dio el alto la policía y, según relatan los agentes, tenía todos los síntomas de embriaguez pero no pudieron probarlo porque la prueba dio negativo hasta diez veces. El conductor declaró ser asmático aunque hasta ahora la justicia no le había dado la razón, por lo que se enfrentaba a la cárcel por desobediencia a la policía.