Ya son 45 millones de estadounidenses que hablan español. El avance de la lengua de Cervantes es imparable pero hay que ser realista. Los estadounidenses apenas nos conocen. Y, aunque España está de moda, todavía queda mucho por sembrar.
Alemania sufre una fuerte escasez de profesores de español en sus centros educativos a todos los niveles, según denuncia el presidente de la Asociación Alemana de Filólogos, Heinz Peter Meidinger.