A LA ESPERA DE LAS PRUEBAS DE ADN
La Comunitat alicantina ha comenzado este martes las labores de exhumación en el cementerio municipal en respuesta a las denuncias de casos de supuestos bebés robados entre 1960 y 1980. En la primera de las cinco fosas comunes que se tiene previsto desenterrar, se han hallado restos óseos de un neonato. En un plazo de un mes, las pruebas de ADN determinarán si esos restos pertenecen a la hermana melliza de una de las denunciantes, María José Picó, nacida el 28 de marzo de 1972 en el Hospital General de Alicante.