La fachada principal del Teatro Real era esta mañana un hervidero de actividad. Encaramados a la alta terraza del coliseo madrileño, los técnicos se afanaban para dejar lista la gran pantalla que estos días ofrecerá al público de la plaza de Oriente dos espectáculos muy atractivos.
La influencia económica de China se ha hecho evidente a lo largo de los últimos años en Latinoamérica. En 2008 el gigante asiático ha incrementado en un 40 por cierto su volumen de inversión dentro de la región, un mercado que siempre estuvo controlado por la presencia estadounidense.