presentación del estudio
España ocupa el puesto 31 en percepción de corrupción, muy lejos de países como Nueva Zelanda o Finlandia, con gran puntuación. La crisis no ha servido para generar transparencia y se puede afirmar que estamos ante "un mal endémico en el mundo". Además, las naciones desarrolladas están exportando este mal a las que se encuentran en desarrollo. El contagio no es una buena noticia.