Los rojiblancos se adelantaron dos veces, pero sufrieron para mantener el empate en un desenlace volcánico. Los levantinos empezaron congelados, mas en la reanudación llevaron el duelo a su terreno: la verticalidad anárquica. Por M. Jones
Exhibición como equipo del sistema de Zidane. Gobernaron la posesión y se vaciaron en la presión, con Isco resplandeciendo. La apuesta especulativa de Celades se diluyó con el gol olímpico de Kroos y los capitalinos se relamieron.