Un equipo europeo de astrónomos ha obtenido interesantes imágenes del centro de la Vía Láctea gracias a Gravity, un potente y novedoso instrumento con el que cuenta el Observatorio Europeo Austral (ESO).
Además de impedir la visión clara del cielo nocturno, las luces artificiales pueden confundir a insectos, pájaros o tortugas marinas, en ocasiones con graves consecuencias.