¿cómo convertirse en el mejor del siglo XXI?
Cuando se ha alcanzado la gloria más absoluta, ¿hay que retocar piezas o apostar por la inmovilidad? La respuesta a esta cuestión es la piedra angular del éxito de la gestión deportiva del Barcelona. Desde la llegada de Guardiola, el club ha pulido las piezas que posee para ejecutar con la mayor pureza su idea de juego combinativo, compromiso defensivo, velocidad con y sin balón, y plasticidad atacante. Tras marcar un hito en la historia del fútbol ganando seis títulos –después de deshacerse de dos baluartes como Ronaldinho y Deco-, la entidad decidió continuar su constante transformación prescindiendo de Eto´o y dando cabida a jugadores del perfil exacto de lo que busca el Barça como Pedro y Bojan. Este verano Henry podría ser la pieza sacrificada para ejecutar un nuevo retoque a la obra que les acerque al máximo a su apuesta futbolística. Con Villa ya atado, la llegada de Cesc Fábregas culminaría el proyecto de futbol total que inició Rijkaard dando otra vuelta de tuerca a la perfección.