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industria palentina cárnica

El milagro de Cascajares

La empresa palentina Cascajares es una de las más dinámicas del sector alimentario español y en tan sólo 14 años ha experimentado un crecimiento espectacular. Sus inicios se remontan a 1994, año en el que Alfonso Jiménez y Francisco Iglesias se unen en el afán de crear una empresa especializada en productos cárnicos de calidad, utilizando como estandarte uno de los grandes emblemas alimenticios históricos de la tierra, el capón. El capital inicial de la empresa fue de tan sólo 950 euros, con los que empezó a comercializar los primeros capones, convirtiéndose en referencia del sector.

Rafael Ansón

19-09-2008

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Cuatro años más tarde invierten 180.000 euros para la creación de una fábrica de transformación en Villamuriel de Cerrato (Palencia), iniciándose la expansión nacional y la distribución de productos de caza mayor y caza menor, además de los productos “delicatessen” derivados de las aves para el sector de la hostelería. A finales del pasado siglo, comienzan también la fabricación de los primeros rellenos.

La empresa obtiene una gran notoriedad con la subasta benéfica de capones que, apadrinados por famosos, celebra todos los años en Madrid cuando se acerca la Navidad. Se han llegado a pagar hasta 6.000 euros por ejemplar y en 2007, la cifra ascendió a 75.000 euros, con los que se ha financiado una beca de la Asociación Española contra el Cáncer para el estudio de dicha enfermedad.
En los últimos años, Cascajares ha experimentado un crecimiento continuado y fuerte pero, a la vez, controlado, iniciando una incipiente labor de exportación hacia Rusia, Francia o Japón. Los productos de Cascajares surten a algunas de las mejores cocinas nacionales, entre ellas, las de Paradores y el Club del Gourmet de El Corte Inglés, además de empresas de catering y salones de banquetes.
En 2006 inauguró su nueva planta de elaboración en Dueñas (Palencia), dotada de tecnología agroalimentaria de máxima calidad. De allí procede la gama de “delicatessen” que ofrece ahora la empresa: aperitivos, productos para la ensalada, entrantes, segundos y conservas para “gourmets”.

Entre los aperitivos, “cigarritos” de huevos con chorizo o pirulís de codorniz. Para la ensalada, magret escabechado loncheado o crestas de gallo de corral. Entrantes, como el carpaccio de manitas de cerdo o el milhojas de codorniz y foie. Segundos, como el solomillo de cerdo hojaldrado o la carrillera de ciervo confitada, además del emblemático Capón de Cascajares relleno de frutos rojos y piñones. Y, entre las conservas para gourmet, ossobuco de venado confitado o muslos de gallo de corral, además de escabechados (codorniz, perdiz..) y fondos de cordero, de ave o de buey. En todos los casos se hacen una recomendaciones para terminar mejor los platos en casa.
Cascajares es un verdadero milagro de nuestra industria “gourmet” y ya prepara los capones de gran tamaño que, bajo sugerentes nombres, se subastarán la próxima Navidad.



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