La Agencia Espacial Europea explica el fenómeno en un comunicado, en que matiza que NGC 7714 es una galaxia espiral situada a 100 millones de años luz de la Tierra – una vecina relativamente cercana en términos cósmicos-: "Esta galaxia ha sufrido una serie de procesos dramáticos y violentos en su pasado más reciente. Las pruebas de esta brutalidad las podemos encontrar en la extraña forma de los brazos de NGC 7714 y en la neblina dorada que se extiende desde su centro galáctico".
Pero, ¿qué provocó estas deformaciones? La ESA responde: "La culpable es una pequeña galaxia conocida como NGC 7715, situada fuera del encuadre de esta fotografía – aunque visible en la imagen de gran angular del DSS. Estas dos galaxias se acercaron demasiado hace unos 100 o 200 millones de años, y empezaron a deformarse mutuamente".
Como consecuencia, se ha formado un anillo y dos largas colas de estrellas que surgen de NGC 7714 tendiendo un puente entre las dos galaxias. Este puente actúa "como un conducto", explica la ESA, "canalizando material de NGC 7715 hacia su compañera de mayor tamaño y alimentando sus brotes de formación estelar".
Los astrónomos han clasificado a NGC 7714 "como una típica galaxia con brote estelar de Wolf-Rayet, debido a las estrellas que alberga". Una buena parte de sus estrellas son del tipo Wolf-Rayet, "astros extremadamente calientes y brillantes que nacen con una masa docenas de veces superior a la de nuestro Sol, pero que pierden rápidamente a través de fuertes vientos estelares".
Esta imagen del Hubble es una composición de los datos recogidos a diferentes longitudes de onda para desvelar la correlación entre las nubes de gas y las estrellas de la galaxia. "Pone de manifiesto la compleja estructura de NGC 7714, pero también muestra un gran número de objetos en segundo plano".