El libro revela algunas novedades sobre el 23-F o los protagonistas de las intrigas de la Transición.
El periodista Emilio Contreras acaba de publicar Suárez. Acoso y derribo, una obra en la que analiza las conspiraciones, las traiciones y el cerco al primerapresidente de la democracia, para cuyo trabajo ha contado con su propia experiencia en diferentes puestos políticos en la Transición y con el testimonio de loscolaboradores más cercanos de Adolfo Suárez.
El presidente fue sometido a todo tipo de intrigas que finalmente consiguieron acabar con su mandato y este libro de Contreras desvela los nombres de quienes las encabezaron y sus razones. Destacan las novedades relativas al 23-F, contado por el jefe de los servicios de información de la Guardia Civil, el general Casinello, y el director de la Seguridad del Estado, Francisco Laína; el ajustado retrato de algunas figuras no siempre bien conocidas, como Carmen Díez de Rivera o Fernando Abril, que le traicionaron; la explicación del doble juego de Fernández Ordóñez y otros personajes ambivalentes; las interioridades del proceso de legalización del Partido Comunista; el papel desempeñado por la banca en la caída de Suárez; o el implacable azote de la prensa.
Suárez. Acoso y derribo es una obra imprescindible para quien quiera conocer mejor un capítulo oculto de nuestro pasado reciente. El autor ha recabado los testimonios hasta ahora inéditos de los colaboradores más directos de Suárez, desde su director de Gabinete y su jefe de Secretaría a varios ministros y altos cargos del gobierno de UCD, pasando, en el plano más humano, por sus hermanos, su abogado o los amigos de infancia y juventud. Aquellos que trataron al hombre y al político relatan lo que vieron y oyeron para reconstruir con fidelidad los duros últimos meses de su mandato.
El autor, periodista y licenciado en Derecho, es uno de los más sólidos analistas de nuestra vida nacional y participó activamente en el proceso de reconciliación que fue la Transición. Fue gobernador civil en Ávila ―lo que le permitió conocer de cerca a Adolfo Suárez―, y en Santander, así como director de gabinete del ministro del Interior Juan José Rosón.