El pasado lunes, 23 de abril (día de Sant Jordi, una de las grandes fiestas populares de Barcelona) tuvo lugar, en la Biblioteca de Cataluña, el acto de entrega del Grand Prix de L’Art de la Cuisine 2011 a Joan Roca.
Se trata del más importante de los que concede la Academia Internacional de Gastronomía y que ha recaído en el jefe de cocina de El Celler de Can Roca, máximo responsable de este restaurante excepcional, junto a sus hermanos Josep (“Pitu”) y Jordi, un gran repostero.
En calidad de presidente de Honor de la Academia Internacional –y junto al presidente, Georges Husni– tuve el honor de hacer entrega del diploma correspondiente al gran cocinero de Girona, la nueva estrella de la cocina española. Al acto asistieron: el alcalde de la Ciudad Condal, Xavier Tiras; el de Girona, Carles Puigdemont; el conseller de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Generalitat de Catalunya, Josep Maria Pelegri; el presidente de la Academia Internacional de Gastronomía, Georges Husni, el
Bureau completo de la organización; y el presidente de la Academia Catalana de Gastronomía, Joan Ras. También se sumaron al reconocimiento otros cocineros catalanes como: Carme Ruscalleda, Raúl Balam, Ramón Freixa, Paco Pérez, Nandu Jubany, Javier Torres o Carles Gaig.
Un premio para toda la familia Roca El premiado dedicó su Grand Prix a sus hermanos, a su familia y a su mujer, Anna. Durante mi intervención tuve ocasión de valorar lo que Roca ha creado, con el apoyo de su equipo y de su gente, una gastronomía que “roza lo sublime y no solo la cocina en sí misma sino también el escenario, el ambiente y la bodega”. Y aproveché para recordar que la gastronomía sigue siendo, a pesar de la crisis, el único sector en franco crecimiento.
Almuerzo en el restaurante Moo Al final del acto de entrega, se sirvió un almuerzo en el restaurante Moo, del Hotel Omm de Barcelona (Grupo Tragaluz), cuya dirección gastronómica también recae en los hermanos Roca. Durante la comida, disfrutamos de un gran menú, compuesto, entre otros platos, por: olivas caramelizadas, calamares a la romana, bombón de campari y naranja, ostra con consomé de garbanzos. Un plato excepcional fue “toda la gamba” (es decir, gamba a la brasa, arena de gamba, rocas de tinta, patas fritas y jugo de la cabeza, y esencia de gamba); y, para finalizar, un “postre láctico” (dulce de leche, helado de leche de oveja, espuma de cuajada de oveja, yogur de oveja y nube).

En la foto, de izquierda a derecha: Joan Ras, presidente de la Academia Catalana de Gastronomía; Jacques Mallard, presidente delegado y secretario general de la Academia Internacional de Gastronomía; Georges Husni, presidente de la AIG y de las Academias de Siria y Líbano; Joan Roca, jefe de cocina de El Celler de Can Roca; Gérald Heim de Balsac, vicepresidente de la Academia de Bélgica y miembro del Bureau; Rafael Ansón, presidente de honor de la AIG; y José Bento dos Santos, presidente de la Academia Portuguesa y miembro del Bureau.
Selección de vinos de altura Considerando la enorme calidad de este menú, también se sirvieron vinos de altura: el cava Celler Batlle, de Gramosa; Nelin Clos Mogador 2009, del Priorat; La Bota de Manzanilla nº 32, de Equipo Navazos; Nun Vinya els Taus 2008, del Penedés; el Riesling Kastanienbusch 2007; Clos de la Marechale de Nuits-Saint-Georges (Borgoña) 2006; Clos Erasmus 2003 del Priorat; Ino Masia Serra del Empordá (licoroso, excepcional) y el Monastrell, de Jumilla Olivares.
Un gran almuerzo para festejar este máximo reconocimiento al excelente cocinero catalán, uno de los mas grandes del mundo.