El Teatro Real ha presentado este lunes en una multitudinaria rueda de prensa el estreno mundial de la ópera Brokeback Mountain, que tendrá lugar este martes en Madrid.
El coliseo madrileño ha ofrecido este lunes una multitudinaria rueda de prensa no sólo en relación a la gran afluencia de medios de comunicación, sino también por los numerosos artistas que acompañaban en la mesa al director general del teatro, Ignacio García-Belenguer, y a Gerard Mortier, principal responsable de que la obra de Annie Prouix haya llegado al mundo de la ópera. El cineasta Ang Lee ya había hecho famosa la historia de amor imposible entre dos
cowboys de las montañas de Wyoming. Su película fue galardonada en 2006 con tres premios Oscar, cuatro Globos de Oro y el León de Oro del festival de Venecia. Pero parecía difícil presagiar que un día se convertiría en una ópera. Mucho menos, que su estreno mundial tuviera lugar en Madrid. Y, sin embargo, las vicisitudes profesionales de Gerard Mortier han hecho que el teatro de la Plaza de Oriente se convierta por unas horas – la obra dura dos sin entreactos – en la capital operística del mundo. Porque, cuando los recortes presupuestarios de la Ópera de Nueva York hicieron que Mortier abandonara la ciudad norteamericana y recalara en Madrid, el director belga retomó su idea de encargar una ópera sobre el trágico amor de estos dos vaqueros y estrenarla en España, porque, en realidad, “se trata”, ha dicho Mortier esta mañana, “de una historia universal”.
La
expectación creada alrededor de este estreno a nivel internacional, con medios acreditados de todo el mundo, le dan la razón. A pesar de que el propio Mortier reconoce - sin haber perdido un ápice de su sentido del humor en estos meses de lo que él mismo ha calificado de dura lucha contra su enfermedad - que habrá una parte del público a la que no le guste esta nueva producción del Real. “El público que busco”, ha afirmado, “es un público liberal que piensa que en el teatro no hay que buscar sólo entretenimiento, sino reflexión”. Porque, a juicio de Mortier, aunque es normal que la sociedad tenga algunos tabúes, también es cierto que hay mucha gente homosexual que sufre. De modo que Mortier ha calificado su propuesta de política, pero “en el buen sentido, en el de ayudar a otros a reflexionar acerca de la condición humana”. Porque, como siempre ha sostenido el director belga, lo interesante es abrir debates y no limitarse al dogmatismo, rechazando todo aquello que no coincide en un primer momento con nuestra particular forma de ver las cosas.

Por otra parte, Mortier ha querido presentar personalmente a los artistas que han hecho posible esta
ópera y que este lunes le acompañaban. En primer lugar, al compositor norteamericano
Charles Wuorinen, quien ha asegurado sentirse muy emocionado de cara al estreno y ha querido subrayar la importancia de que la obra se represente sin interrupción. Es decir, sin pausa entre los dos actos en los que se divide la ópera, ya que se trata, ha dicho, “de una estructura única que va creciendo en intensidad y es, por tanto, la mejor solución dramática”. Justo a él estaba la autora del relato publicado en la revista The New Yorker en que se basa la ópera, Annie Prouix, autora asimismo del libreto en el que ha introducido nuevos personajes y texto para el coro. En todo caso, la escritora ganadora del Premio Pulitzer en 1993 con su novela The Shipping News, ha asegurado que no le ha resultado especialmente complicado ceñirse a la naturaleza concisa de las frases que precisa un libreto porque, ha explicado, “Las frases largas no son el modo habitual en el que se expresan los cowboys, de modo que no las había tampoco en el texto original”.
El suizo
Titus Engel es el encargado de la dirección musical, mientras que la dirección de escena la encabeza el director belga Ivo van Hove, que debuta en el Real y trabaja por primera vez con su compatriota Gerard Mortier, a pesar de que, como ha aclarado este último, ambos se conocen desde hace 40 años. Ivo van Hove ha explicado que la escena cuenta con proyecciones de video de las montañas de Wyoming, asegurando que, en todo caso, desde el principio decidió no competir con la famosa película del director taiwanés y únicamente tuvo en cuenta lo que había en el libreto. “Espero que la gente que va a venir a la ópera”, ha declarado, “no lo haga con la expectativa de ver influencias de la película, porque la ópera y el cine son dos manifestaciones artísticas completamente distintas”.

Por lo que se refiere al reparto, el bajo-barítono canadiense
Daniel Okulitch, que debuta en el Real, y el tenor estadounidense
Tom Randle han comparecido también este martes en la rueda de prensa para explicar de qué modo habían preparado sus complejos personajes. Los han definido como dos hombres muy diferentes, aunque, al final, todo se resuma en que se trata de dos personas que descubren quienes son realmente. Y eso nunca es fácil. El reparto se completa con Heather Buck, en el rol de Alma; Hannah Esther Minutillo, como Lureen; Ethan Herschenfeld y Ryan MacPherson. Acompañados por la Orquesta y el Coro Titulares del Teatro Real.
La nueva ópera de Charles Wuorinen podrá verse en todo el mundo a través de
múltiples opciones: en España se retransmitirá en directo en Palco Digital el próximo 7 de febrero, a las 20 horas, y en diferido, por Radio Clásica, de RNE, el próximo 13 de febrero. Fuera de nuestras fronteras, será retransmitida en directo en ARTE LIVE WEB y en MEDICI TV el 7 de febrero.
Por otra parte, la coproducción audiovisual del Teatro Real, Bel Air Media y TVE será posteriormente distribuida a las televisiones de todo el mundo y editada en DVD con difusión internacional.