Restaurantes en hoteles: el Hotel Santo Mauro en Madrid
Hubo una época en la que los restaurantes de los hoteles eran espacios gastronómicos excepcionales, quizá el más destacado fue DiverXO, en el Eurobuilding, o Ramón Freixa, en el Hotel Único.
Luego eso fue decayendo y se convirtieron en lugares donde se podía encontrar una cocina más o menos internacional para turistas.
Pero, últimamente, se ha producido un cambio radical y ahora muchos hoteles incorporan, además de su espacio para residentes y clientes, restaurantes de calidad. Eso ha ocurrido de una manera espectacular en Madrid, donde se ha producido un auténtico big bang en la oferta gastronómica de los hoteles.
Durante el año del covid algunas de las principales cadenas de hoteles han abierto en Madrid y en todas ellas se ha localizado un restaurante de calidad, con un chef con estrellas o soles.
Después del Four Seasons (con Dani García) y el Hotel Ritz (con Quique Dacosta) el Hyatt Regency estrenó dos espacios, Smoked Room y Leña, también de la mano de Dani García. Y en el Hotel Villa Magna, el restaurante Amós de Jesús Sánchez (del restaurante el Cenador de Amós de Santander).
El Santo Mauro, un hotel de excelencia en Madrid
El Santo Mauro fue, en su día, un palacio, luego residencia de embajadas y, por último, hotel, desde la época de NH Hoteles, pasando por AC hasta pertenecer, actualmente, al grupo Marriott. Pero, a pesar de todos los cambios, en el fondo es un hotel de autor, de persona, de una de las personalidades hoteleras más importantes del mundo: Antonio Catalán.
Antonio creó, en su día, la marca NH (Navarra Hoteles), después AC (Antonio Catalán Hoteles) y, por último, se integró en el grupo Marriott, donde ejerce de presidente a nivel internacional. Pero siempre ha conservado el Santo Mauro como la joya de la corona, como su espacio hotelero y hostelero de preferencia.
Aprovechando el parón producido por la pandemia, ha llevado a cabo un cambio absolutamente sustancial, de la mano del interiorista Lorenzo Castillo y bajo la dirección de Alicia Catalán (hija de Antonio). Desde mi punto de vista, ha convertido el Santo Mauro en uno de los hoteles o, mejor dicho, espacios arquitectónicos y artísticos, más importantes de España.
Todo el conjunto es un auténtico prodigio de sensibilidad, de calidad y de excelencia. Cada detalle, cada rincón, es una auténtica obra de arte. Las habitaciones, todas diferentes, singulares y atractivas.
Con un nuevo diseño, el Jardín se ha convertido en un paisaje floral y vegetal único en Madrid. Con parterres de estilo inglés-francés pero, al final, a la española, será el lugar ideal, en cuanto haga buen tiempo, para desayunar, tomar una copa, almorzar, tomar el té o un cóctel o cenar.
Rafa Peña en el Hotel Santo Mauro
Antonio Catalán ha querido garantizar que la oferta gastronómica estuviera al nivel de la elevada oferta hotelera. Y, para eso, ha hecho venir desde Barcelona, desde su magnífico restaurante Gresca y Gresca Bar, al chef Rafa Peña.
Rafa ha diseñado las cartas, tanto del restaurante Biblioteca como la del Jardín, donde ofrece algunas de sus mejores creaciones, con innovaciones adaptadas al lugar en el que se encuentran, es decir, a un palacio en Madrid.
Por otro lado un muy buen sommelier, con una carta de vinos muy atractiva y asequible, naturalmente en permanente renovación, garantiza la armonía entre la parte sólida y la líquida de la comida.
El Santo Mauro se incorpora ya a ese “repóquer” de hoteles que son un lujo para Madrid y que han convertido a la capital en un destino turístico, gastronómico y hotelero único en el mundo.