Junio de 2011. José Luis Rodríguez Zapatero ofrece en un discurso las previsiones del Gobierno todavía socialista para la segunda mitad del año. Un período, decía, que habría de marcar la recuperación económica. Ocurrió exactamente todo lo contrario.
Cuando parecemos abocados a la intervención, ora de nuestro sistema financiero, ora del propio Estado, no está de más recordar que podemos salir de la crisis. Pero para eso hay que entender qué es, en esencia, lo que nos pasa.
Ya no discutimos cuándo se verá con claridad la recuperación sino cuándo tocaremos fondo, con la infundada esperanza de que será el año que viene. Lo peor de la crisis es el paro. Y lo peor del paro está por venir. Hasta los cinco millones de parados.