Los noruegos regresan a una cita mundialista con las expectativas muy altas. Calidad juvenil y oficio testado en la élite. Odegaard, Sorloth, Schjelderup... Van con todo.
La Real Sociedad enterró el optimismo merengue con una exhibición de juego coral. Todos los fantasmas que arrastró el coloso madrileño en los últimos dos años salieron a flote entre rotaciones y complacencia. Los donostiarras aterrizan en semifinales con honores tras sobrevivir al orgullo capitalino.