En junio de este año se han cumplido 50 años de la muerte de Manuel Benedito, pintor valenciano discípulo de Joaquín Sorolla que todavía busca su sitio en la memoria popular y el mercado del arte, dos escenarios de los que sus obras fueron relegadas por una historiografía posterior que lo castigó por no haberse adherido a las vanguardias. Su fundación en Madrid se abre paso en la oferta cultural de la capital con la vista puesta en fomentar el conocimiento de su figura y contribuir a la puesta en valor de sus propuestas artísticas.
El pintor Antonio López ha defendido el arte como una de las cosas "limpias, nobles y que sigue con prestigio" en la sociedad actual, y ha considerado que una vez que se han "debilitado" las religiones, queda el arte como fe.
"Damien Hirst de artista no tiene absolutamente nada". Así de tajante se ha mostrado el pintor Luis Feito, considerado uno de los grandes maestros contemporáneos del arte abstracto, en una entrevista con Efe en la que ha dicho que el actual arte de vanguardia, como el de Hirst que se presenta en la retrospectiva que le dedica la Tate Modern de Londres, está sometido a la dictadura del dinero y del espectáculo.
Viena se rinde este verano ante el pintor Gustav Klimt para celebrar los 150 años del aniversario de su nacimiento. Además, el escritor superventas Darín Strauss escribe Media Vida (editorial Alevosía) una novela desgarradora que supera sus obras anteriores en profundidad y sentimentalismo.
A los 54 años de edad, al parecer de causas naturales, moría en su rancho de San Francisco, el pintor de escenas bucólicas inspiradas en Walt Disney, Thomas Kinkade. Además, Dominque Lapierre rinde culto a la India, a través de sus numerosos recuerdos que aparecen en India, mon amour, (Planeta).