TEATRO REAL
25/11/2024@19:07:42
Con una técnica vocal y una estética visual impecables, la soprano lituana Asmik Grigorian ofreció en la tarde del domingo un recital que, sin duda, quedará grabado en la historia del Teatro Real. Muchos recordaban su Rusalka de hace pocos años, donde brilló por su voz bellísima, potente y segura; un canto depurado y natural, con una voz homogénea en toda la línea de canto. Entonces sorprendió por su buen hacer escénico y por llegar a las notas más agudas de la “Canción de la Luna” con una brillantez y potencia sorprendentes.