La NASA confirmó el descubrimiento de hidrógeno en Encélado, una de las lunas de Saturno, lo que podría significar la existencia de microorganismos, y que se han vuelto a observar géiseres emanando de Europa, una de las lunas de Júpiter, señal de la actividad hidrotermal que tiene lugar en ese satélite.
Se llama TOI 270, está a 73 años luz de distancia y sus planetas, aunque más grandes que la Tierra, podrían ocupar seis veces la distancia entre Mercurio y el Sol.