PRÓXIMA TEMPORADA EN EL REAL
Pedro Halffter revisa y reorquesta la ópera del Holocausto
martes 23 de junio de 2015, 08:28h
Actualizado el: 23 de junio de 2015, 15:25h
La ópera El emperador de la Atlántida, que Viktor Ullmann compuso mientras estaba recluido en un campo de concentración nazi, forma parte de la programación de la próxima temporada del Teatro Real con una nueva producción revisada y orquestada por Pedro Halffter.
Pedro Halffter, Director Artístico del Teatro de la Maestranza, y Director Artístico y Titular de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla y de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, está realizando una reorquestación para gran orquesta de la inacabada ópera de Viktor Ullmann, a diferencia de las versiones que hasta ahora se habían hecho de El emperador de la Atlántida siempre orquestadas como ópera de cámara. El director madrileño se basa en el convencimiento de que esa era la intención de Ullmann, y para reconstruir la obra, Halffter ha partido de las propias composiciones del malogrado compositor, así como de la influencia que tuvieron sobre él sus contemporáneos. Por ejemplo, sus maestros Shoënberg y Zemlinsky.
El emperador de la Atlantida - coproducción del Teatro Real, el Teatro de la Maestranza de Sevilla y el Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia con dirección musical de Pedro Halffter y dirección escénica de Gustavo Tambascio– recupera, en todos los sentidos, una ópera muy especial, una obra que demuestra que el alma del artista no sucumbe ni siquiera en las circunstancias más dramáticas. Tanto la propia ópera, como su compositor Viktor Ullmann y su libretista, Peter Kien, tuvieron que vivir en primera persona el que ha sido, sin duda, uno de los periodos más terroríficos e inexplicables de la historia del viejo continente. En el caso de Ullmann, el odio extremo de los nazis hacia los judíos resulta, incluso, paradójico. Porque cuando el compositor vino al mundo, sus padres, de origen judío, ya se habían convertido al cristianismo y, de hecho, bautizaron a su hijo para educarlo como católico. Esto no evitó, sin embargo, que en 1942 Ullmann viera truncada su prometedora carrera profesional cuando fue internado en el campo de concentración de Terezín. El origen de sus antepasados lo condenó, primero a la reclusión y, más tarde, al exterminio en Auschwitz, donde murió en una cámara de gas junto a Kien.
El de Terezín era, en todo caso, el campo que a los nazis les gustaba “enseñar” con fines de propaganda. Quisieron que se pareciera a una colonia judía, con cafés y hasta cierta actividad de carácter cultural. Ullmann y Kien trabajaron allí en la ópera El emperador de la Atlántida o El rechazo de la muerte, cuyo argumento gira en torno a la figura de un grotesco dictador, bautizado con el nombre de Overall en clara referencia al himno alemán, que obliga a la humanidad a consentir una masacre, mientras la Muerte impide que los heridos fallezcan. La obra se llegó a ensayar dos veces, pero no pudo representarse porque los músicos fueron enviados durante esas fechas a Auschwitz. Sin embargo, aunque Ullmann murió pocos meses después, la obra se salvó gracias a Emil Utitz, un profesor de Praga a quien el compositor se la había confiado antes de ser deportado al campo de la muerte. En todo caso, su estado incompleto hizo que la ópera de Ullmann no se recuperara hasta 1975, año en el que el director galés Kery Woodward –al parecer asistido por una médium para contactar con el compositor fallecido– realizó la primera revisión, estrenada el 16 de diciembre de ese mismo año en el Centro Bellevue de Ámsterdam.
Hasta el momento de su deportación, la obra de Viktor Ullmann –en 1919 abandonó por completo sus estudios de Derecho para instalarse en Praga y consagrarse por completo a la música- constaba de 41 opus e incluía tres sonatas para piano, dos ciclos de lieder, una ópera y el concierto para piano op. 25 que finalizó en el invierno de 1939, pocos meses antes de que las tropas nazis irrumpieran en la capital checa. La mayor parte de estas obras han desaparecido porque sus manuscritos se perdieron durante la ocupación alemana, pero su obra póstuma, la que debería servir no solo para reivindicar su trabajo sino también para recordarnos lo terrible que puede llegar a ser el odio, se estrenará en el Teatro Real el 10 de junio de 2016 para, en las siguientes temporadas, viajar al Teatro de la Maestranza y al Palau de les Arts.