GASTRONOMÍA
Los Cinco Enebros: un hotel gastronómico en Robledo de Chavela
viernes 31 de julio de 2015, 12:42h
Actualizado el: 27 de octubre de 2015, 20:55h
Lujo y naturaleza conviven en el hotel Cinco Enebros, en Robledo de Chavela, con amplia oferta gastronómica y de ocio.
En un pequeño alto de la localidad serrana madrileña de Robledo de Chavela, en un ambiente en el que conviven el lujo y la naturaleza, se levanta el hotel LOS CINCO ENEBROS (Almenara, 33. Tfno. 918 981 562. Robledo de Chavela. Madrid), un escenario gastronómico más que atractivo. Abierto hace cinco años, ofrece al visitante 17 habitaciones, todas ellas acogedoras y con una delicada decoración, con detalles elegantes y llenos de modernidad. Es una verdadera maravilla el jardín del hotel, un gran trabajo del Vivero de Robledo, que se integra perfectamente en el paisaje que le rodea, puesto que se trata de una prolongación de toda la vegetación que conforma el entorno.
Sin abandonar el hotel, y como Robledo de Chavela se beneficia de un emplazamiento excepcional, también se pueden descubrir bellos rincones desde donde contemplar las singulares vistas del lugar y la relajación que proporcionan los diferentes espacios. El hotel cuenta, además, con salas de reuniones, espacios para eventos y un spa con circuito termal.
Diversas alternativas de ocio
Si uno es aficionado al senderismo, al golf (La Herrería de El Escorial), la pesca (río Cofio) o a montar a caballo, incluso cetrería y vela (embalse de Valmayor) o piragüismo (pantano de San Juan), es el lugar ideal para encontrar las alternativas necesarias a muy escasa distancia.
Los Cinco Enebros se encuentra también a tan solo 15 kilómetros de San Lorenzo del Escorial y puede ser el punto de partida para recorrer la Ruta Imperial, es decir, los distintos municipios por donde pasaba el Rey Felipe II en sus desplazamientos entre El Escorial y Madrid. Y sin abandonar Robledo, el observatorio espacial de la NASA es una referencia muy importante para la localidad, al igual que la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora, Bien de Interés Cultural de la Comunidad de Madrid desde 1982, una imponente muestra de la arquitectura gótica.
Alejandro Quintanar, un prometedor cocinero
El hotel cuenta también con una adecuada oferta culinaria en el restaurante LAVANDA, cuyo jefe de cocina es Alejandro Quintanar, que ha trabajado con cocineros como Marcos Morán y tiene previsto continuar su formación junto a grandes de la cocina, como Joan Roca o Eneko Atxa. Jesús Núñez, sumiller y director de sala, se ocupa de una completa bodega integrada por vinos de todas las Denominaciones de Origen españolas y unas cuantas referencias internacionales. En fechas veraniegas una de las grandes alternativas es su agradable terraza.
La propuesta culinaria es de inspiración mediterránea pero adaptada al gusto de la sierra de Madrid y de su clientela cosmopolita. Mi más reciente experiencia en Lavanda empezó con una excelente sopa castellana, interpretación de la que Manuel de la Osa propone en su restaurante Las Rejas de Las Pedroñeras (Cuenca). Luego, una ensalada de jamón de pollo con aliño de frutos rojos, que precedió a unas espléndidas alcachofas blancas de Tudela confitadas con crema de nuez. La aportación marinera vino a través de un bogavante con grasa ibérica sobre un fondo marino de espinacas, algas y sal de coral. Y, a la hora de las carnes, un taco de lechón en dos cocciones con salvia y canela. Rematamos con un postre muy especial, una manzana osmotizada en tomillo silvestre con gel de vino tinto dulce de Jumilla y crema de chocolate amargo. Para beber, uno de los mejores blancos de Burdeos, el Haut-Bailly 2000.
Hotel y restaurante configuran, por tanto, una propuesta completa en la que no faltan los detalles y una atención excepcional a la altura de los clientes y el escenario.