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CRÓNICA GASTRONÓMICA

La gastronomía en la Ley del Talión

La gastronomía en la Ley del Talión
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lunes 15 de marzo de 2021, 19:03h

Muchos escritores, incluso de la talla de Camilo José Cela, introducen en sus escritos comentarios, recetas o lugares relacionados con la cocina y la restauración. También, escritores de novelas de misterio, de novelas policíacas.

Eso es lo que hace J.K. Franko en su trilogía La Ley del Talión, que abarca tres libros: Ojo por Ojo, Diente por Diente y Vida por Vida.

No es que en el mundo de la gastronomía y de la cocina exista un espíritu de venganza. Todo lo contrario, uno de los grandes éxitos de la gastronomía española es que los chefs se llevan muy bien, colaboran entre ellos y se prestan a llevar a cabo todas aquellas iniciativas que beneficien al conjunto de la gastronomía.

Sin embargo, las referencias gastronómicas que incluye la trilogía, sin duda, son dignas de mención.

J.K. Franko

El autor es J.K. Franko, nacido en Texas, de padre tejano con ascendencia asturiana y de madre cubana, de ascendencia gallega.

Ha desarrollado su carrera profesional en el mundo del derecho y de la economía, llegando a ser director de una importante empresa desarrolladora de videojuegos: Crowfall.

Hace unos años, decidió atender a su verdadera vocación, a su afición literaria, y escribir un libro. Y pensó, desde el primer momento, en tres, en hacer una trilogía, La Ley del Talión. Una trilogía que se completará con otras dos, en total 9 libros. Los tres primeros libros se pueden adquirir en Amazon, en español y en inglés.

Pero yo quiero referirme ahora a las citas gastronómicas. Aunque sus novelas trascurren en muchos territorios, en muchas ciudades y espacios, he elegido dos con los que tiene especial relación el autor. Miami, porque vive allí junto a su esposa, Raquel Cordón, hija de Publio Cordón. Y Palma de Mallorca, donde la familia de su mujer tiene casa y donde pasa muchas temporadas.

Una auténtica guía gastronómica

En Miami, los protagonistas visitan The Bazaar (el restaurante que tiene José Andrés, desde hace años, junto a la playa) y aprovechan para tomar un José Taco”de jamón Ibérico con caviar Ossetra y una tortilla de patatas New Way con espuma de patata.

En La Petite Maison (ahora llamado LPM), prueban una cocina más francesa: una dorada al limón con judías verdes y ñoquis con tomate fresco. Todo ello acompañado de un vino rosado Domaines Ott, Château Romassan.

También tienen la oportunidad de visitar El Cielo, el restaurante estrella del chef colombiano José Manuel Barrientos. El protagonista aprovecha para decir a su mujer “voy a llevarte a cenar al cielo”. En esta ocasión, toman el famoso Tree of Life, de pan de yuca, que parece un árbol. También, los yuca gnocchis con miel de plátano y espuma de queso pecorino.

En Palma de Mallorca, en el restaurante Antony’s, de Inca, prueban el ternasco, el cap roix y, como es natural, el tumbet. El Cardenal que pidieron de postre no se elabora en el restaurante, sino en un convento que está cerca.

Parte del atractivo de Son Brull es el hotel y los viñedos. Pero también el Restaurante 3/65, con un menú degustación fantástico. Los protagonistas empiezan tomando un Martini estilo Gibson con una ginebra elaborada en Son Brull, que fabrican los propietarios utilizando “cítricos ecológicos cultivados en nuestra propiedad, tales como el limón, la naranja, bergamota y bayas de enebro”.

Allí, después de pasar el día en un barco intentado asesinar a un político americano, la protagonista pide ensalada de codorniz a la vinagreta de manzana y finas hierbas y, su pareja, un cordero mallorquín asado a la provenzal.

Al final, J.K. Franko consigue hacer una guía gastronómica de dos ciudades que son destinos turísticos preferentes: Miami, en Florida (Estados Unidos) y Mallorca, en las Islas Baleares (España). Sin duda, la trilogía La Ley del Talión es gastronomía en palabras.
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