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Novela

Tove Ditlevsen: Trilogía de Copenhague

domingo 11 de julio de 2021, 18:29h
Tove Ditlevsen: Trilogía de Copenhague

Traducción de Blanca Ortiz Ostalé. Seix Barral. Barcelona, 2021. 424 páginas. 21,50 €. Libro electrónico: 9,99 €.

Por Aránzazu Miró

Irrumpe con una desgarradora voz la escritora danesa Tove Ditlevsen en nuestro mundo editorial. Una voz silenciada que fue fructífera y prolija en escritura y galardones en vida, y de la que en tierras ibéricas tan solo conocíamos una tímida edición de poemas realizada por la Institución Alfonso el Magnánimo valenciana en el ya lejano año de 1994.

Porque la voz, que suena fresca, auténtica y sobre todo actual, corresponde a la escritora nacida en un barrio obrero de Copenhague en 1917, y que murió en 1976 de una manera que ya resulta habitual en mujeres escritoras que se enfrentan a la rareza que eso supone: en mujeres que no son en absoluto corrientes. Justo lo que Tove Ditlevsen relata en estos tres textos recogidos en uno: la vida de una escritora desde que lo quiere ser hasta que lo consigue y alcanza la fama; una vida vivida en el período de entreguerras y hasta poco después de la Segunda Guerra Mundial que, sin embargo, no ha perdido vigencia.

Trilogía de Copenhague, que ha aparecido a la par en catalán (L'Altra Editorial, traducción de Maria Rossich), comprende los tres libros de memorias que la autora publicara originalmente en 1967. Con forma de novela larga en sus tres partes -Infancia, Juventud y Dependencia-, deja clara constancia del interés de su escritura, de la fuerza de su narración, de la filosofía de la existencia que impregna el relato de una vida desdichada; en realidad, de una vida poco corriente, la de una autora que logra vivir de ello. Desde la relación con la maternidad, un tema que creíamos de nueva reivindicación, que desarrolla en sus variantes como hija pero también como madre, sin dejar de lado la problemática del aborto; el afán por ser escritora (y su logro) y la terrible experiencia con el abuso de los estupefacientes, que tan solo cambiando la denominación de las drogas que la inhabilitan (petidina, metadona y cloral) podrían reflejar una relación de dependencia actual; y, por último, la relación con los hombres y sus cuatro matrimonios; reúne tantos temas actuales en la literatura feminista que su libro permite hacer un repaso por esta evolución (más bien escasa, en realidad).

En esta irrupción en la literatura española se la presenta comparada con autoras como Lucia Berlin o Raquel Cusk, del ámbito anglosajón, o Annie Ernaux y Elena Ferrante respecto a Europa continental, aunque con la simple descripción de situaciones doméstico-amorosas que hace Ferrante a mí no me parece asimilable. Respecto al ámbito anglosajón, Sylvia Plath es a mis ojos a quien más se asemeja, como en la penalidad de la vida obrera recuerda a Lucia Berlin. Sin embargo, su escritura, sin alcanzar el trazo novedoso y ligero de Raquel Cusk, sí va como ella a la raíz de la motivación de las personas (término que tomo prestado de la escritora Inés Matute). Aunque su voz nos resulta mucho más cercana, porque geográficamente lo es, y porque su forma de escribir resulta muy adelantada al tiempo en que lo hizo, recordando más los planteamientos de la francesa Annie Ernaux o de Simone de Beauvoir, la única con quien coincide en cronología, que sin embargo en sus escritos autobiográficos parece mostrarnos un mundo que ya no existe, mientras el entorno de Ditlevsen, si quitáramos referencias históricas concretas (véase la ocupación nazi de Dinamarca de 1940 como ejemplo) no nos costaría imaginarlo muy cercano a nuestra existencia.

Sorprende la cercanía de su historia, la reflexión sobre nuestra realidad como mujeres y la reivindicación del derecho a escribir y desarrollarnos con independencia de pensamiento y acción; a la vez que se lee como una novela muy bien narrada, llena de personajes que nunca resultan confusos.

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