www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Novela

Margaret Atwood: Maddaddam

domingo 12 de diciembre de 2021, 21:05h
Margaret Atwood: Maddaddam

Traducción de Antonio Padilla Esteban. Salamandra. Barcelona, 2021. 524 páginas. 21 €. Libro electrónico: 9,99 €. La escritora canadiense cierra su ambiciosa trilogía distópica, donde advierte de un futuro “mundo feliz”, que quizá ya vivimos hoy. Por Ángela Pérez

Aunque autora de una numerosa producción en diversos géneros, así, por ejemplo, las novelas Nada se acaba, La semilla de la bruja, Penélope y las doce criadas, fue El cuento de la criada con la que Margaret Atwood (Ottawa, 1939) cosechó un monumental éxito a nivel mundial, incrementado a raíz de la serie televisiva basada en esa novela, convirtiéndose en un fenómeno que traspasó lo literario. Protagonizada por el personaje de Defred, una mujer a quien someten a toda clase de humillaciones en la siniestra República de Gilead, la obra se inscribe en la fértil tradición de la literatura distópica, tamizada en este caso por un fuerte componente feminista, credo del que la escritora canadiense es acérrima defensora.

Ambos elementos, la distopía y el feminismo, reaparecen con fuerza en su ambiciosa trilogía formada por Oryx y Crake (2003), El año del diluvio (2009), que se completa con Maddaddam –parece que ya está en marcha el rodaje de una serie sobre la trilogía-, que ahora nos llega de la mano de Salamandra, su sello habitual en España. La trilogía cobra en estos momentos una especial actualidad al plantearnos que la mayor parte de la población mundial ha sido exterminada a causa de una mortífera epidemia motivada por un virus, lanzado por el propio ser humano, por un científico con un punto de locura, Crake, que pensó que el planeta sería mucho más habitable destruyendo a la Humanidad que ha hecho de la tierra un lugar poco menos que infernal, y sustituyéndola por unas curiosas criaturas, las crakers, herbívoras, pacifistas, y de cuyo corazón se ha desterrado los celos, la codicia, el ansia de poder… y otras dañinas características humanas.

En esta última entrega, entre los supervivientes del cataclismo nos encontramos con los maddaddámidas, bioterroristas que pelean contra las grandes corporaciones, con algunos Jardineros de Dios, practicantes de una religión que promueve el vegetarismo y la salvación de la Tierra -personajes muy presentes en El año del diluvio-, con los inclementes paintbalistas, y sobre todo con los cerdones – de ahí la portada de la edición española-, peligrosa mezcla de hombre y cerdo.

Tras un resumen introductorio de las dos partes anteriores –quizá es recomendable leerlas para comprender mejor su sentido global-, Maddaddam recupera algunas situaciones y personajes de esas dos entregas, al igual que su estilo y sus vueltas al pasado, aunque ahora se centra en Toby y Zab, que tratan de combatir a los cerdones.

Como es preceptivo en la ciencia-ficción, Margaret Atwood se presenta como una suerte de visionaria de un inquietante mundo futuro, que, en realidad, nos está hablando del presente. La propia Atwood señala en el apartado de “Agradecimiientos” que cierra el volumen: “Maddaddmam es una obra de ficción, pero todas las tecnologías y bioseres que aparecen en sus páginas existen hoy en día, están en proyecto o son teóricamente posibles”.

Y también, como es habitual en el género, y especialmente en la variante que potencia la distopía, supone una advertencia de adónde podemos desembocar si no se cambia el rumbo. La ciencia-ficción nos previene de ese “mundo feliz”, que no tiene nada de tal, sino todo lo contrario, como ya dejaron bien claro tempranamente Aldoux Huxley en su novela titulada precisamente Un mundo feliz, Ray Bradbury en su Fahrenheit 451 y George Orwell en 1984, tres obras maestras del género.

En esta línea, Margaret Atwood no les va a la zaga en derroche de imaginación y sátira para denunciar muchos males de hoy, y, claro, desde que escribieron los clásicos del género han aumentado y surgido nuevas amenazas. Maddaddam es un verdadero festín para disfrutar mientras se nos pone el corazón en un puño. ¿Queda aún un resquicio de esperanza?

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios