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Ensayo

Carmen Laforet: Puntos de vista de una mujer

domingo 31 de julio de 2022, 19:46h
Carmen Laforet: Puntos de vista de una mujer

Durante el mes de agosto, Los Lunes de El Imparcial recuperan algunas recientes críticas más leídas de libros destacados.

Edición de Ana Cabello y Blanca Ripoll. Prólogo de Inés Martín Rodrigo. Destino. Barcelona, 2021. 414 páginas. 19,90 €. Libro electrónico: 7,99 €.

Por Aránzazu Miró

No voy a andarme por las ramas. Hay que leer a Carmen Laforet, que es autora más allá de Nada. Por suerte, la celebración de su centenario ha sido realmente útil, poniendo a nuestro alcance sus libros y publicaciones como El libro de Carmen Laforet del que ya hablamos aquí, y algunas otras de sus publicaciones; ya recordamos en su momento que Carmen Laforet no fue una escritora de un único libro como hemos venido creyendo. Que la fama desnortada la ofuscó es plausible, y que la vida le puso tantas trabas como a cualquier mujer diferente o rara en esa época, también hay que recordarlo.

Pero por suerte tenemos ahora entre las manos esta recopilación de los artículos que publicó en la revista Destino, acogida por el grupo editorial que le otorgó el Premio Nadal y que publicó sus obras. ¡Qué gran labor la que esos años de la posguerra realizó Destino, tanto con su revista como en la difusión editorial, con aquella inolvidable colección Áncora y Delfín donde pudimos leer toda la nueva narrativa!; donde, por cierto, la presencia de la mujer no es desdeñable.

Todo eso nos lo cuentan las editoras y recopiladoras del material, Ana Cabello y Blanca Ripoll, en su pequeño ensayo preliminar tan bien documentado y referenciado. Y ante eso nos sitúa un prólogo de la flamante y recientísima ganadora del Premio Nadal, Inés Martín Rodrigo, que lo dice todo en su título: Carmen Laforet, una voz aún por escuchar.

No me quedan muchas novedades que aportar a esas dos lecturas previas muy aconsejables. Eso sí, que a continuación hay que adentrarse en la lectura de esos textos relativamente breves −son artículos periodísticos−, que Carmen Laforet escribió para la revista entre finales de 1948 y 1953, un período en que su vida de escritora y mujer estaba en plena eclosión. Tras el éxito de Nada, se instalaría en Madrid, donde casada con Manuel Cerezales, sería madre de sus cuatro hijos en este tiempo de escritura, del que también surgiría su segunda novela, La isla y los demonios, además de relatos de los que el libro que le preparó su hijo Agustín da cuenta.

Lo interesante de la lectura de estos artículos, en la que recomiendo sumergirse sin pereza, es la autenticidad de la escritura de una mujer avanzada a su tiempo que intentaba vivir con normalidad. Ahí anda, en esos textos, su conflicto con el día a día de la mujer frente a las obligaciones impuestas y la manera de ver la vida que debería asumir, a la vez que no reniega de su feminidad, de la maternidad y del amor. Ahí anda todo eso, en una escritura moderna, dinámica, que también deberíamos contrastar con otras voces del momento, de hombre pero también de mujer, en esta y en otras revistas; nos llevaríamos un chasco al corroborar la modernidad de la escritura de Laforet.

Transita por su vida, vagabundeando como a ella le gusta decir, tanto por el entorno urbano como por el campo, al que se escapa siempre que puede. También transita por las lecturas que realiza (donde el Orlando de Virginia Woolf es quizá, junto a En busca del tiempo perdido de Proust, la referencia más veces citada), además de dialogar con los nuevos escritores que obtienen premios y publican sus obras. La escritura y su proceso es un tema importante y reiterado, pero lo es desde la cotidianidad de la vida que vive Carmen Laforet, de la misma forma que muchos de los textos son contestaciones dialogadas a cartas de sus lectores, lo que también da fe de la repercusión de su sección, realmente novedosa en el periodismo de la época. Una escritura nada encorsetada, libre como intentó ser ella, mientras a la vez se sabía inmersa en el entorno social del momento, y donde ella criaba una familia numerosa.

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