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Novela

F. Parra: Las cinco vidas del traductor Miranda

lunes 19 de diciembre de 2022, 00:35h
F. Parra: Las cinco vidas del traductor Miranda

Funambulista. Madrid, 2022. 352 páginas. 18,50 €.

Por Concha D’Olhaberriague

El tercer libro de Fernando Parra Nogueras, Las cinco vidas del traductor Miranda (2022), muestra ciertas características que ya apreciamos en sus dos novelas anteriores: Persianas (2019) y El antropoide (2021), tales como una prosa exigente de muy buena factura, aroma clásico y un ritmo narrativo ágil y musical así como la primacía del personaje, núcleo conformador de la trama y portavoz principal de las preocupaciones e inquietudes centrales del escritor. Pero además, la nueva novela de Parra nos descubre una destreza compositiva notable ya que el escritor se adentra en un tipo narrativo nada fácil: la novela-reportaje o cronística, aquella cuya ficción se cimenta en sucesos reales, en este caso actos terroristas conocidos en el mundo entero, lo cual incrementa el riesgo de la empresa. Asimismo, el escritor innova en lo concerniente a la jerarquía y el número de protagonistas y en la técnica de presentarlos y relacionarlos entre sí y con los personajes secundarios.

Pues bien, las dos novelas anteriores nos presentan los temas centrales o demonios literarios de Parra: las vacilaciones e incertezas de la personalidad, zarandeada por miedos y sentimientos de culpa junto a la búsqueda desasosegante de una identidad que subsane la escisión de origen o sobrevenida por imperativos externos. Estas preocupaciones, cabe conjeturar, estarán nuevamente, aunque no en exclusiva, claro, en su obra por hacer. Así sucede en la mayoría de los escritores vocacionales solventes una vez que alcanzan su madurez y configuran su mundo literario.

En Persianas, novela de iniciación, el protagonista, un niño preadolescente de nombre Rodrigo se pregunta por qué en Tarragona, donde nació y vive, en un barrio habitado por inmigrantes de clase trabajadora, lo toman por andaluz debido a la procedencia de sus padres mientras que en el pueblo familiar los chicos lo tildan de catalán, de suerte que nunca alcanza a saber cuál es su identidad. Por cierto, en Las cinco vidas del traductor Miranda el escritor hace un guiño a sus lectores recuperando por un instante de forma muy graciosa a Rodrigo

A su vez, Eduardo, protagonista de El antropoide, hombre joven, refinado y de clase media con posibles, se suma en un proceso de autodegradación, incitado en parte y también agravado por su inmenso sentimiento de culpa. De nuevo tenemos una novela de formación y aprendizaje sui generis, si reservamos, como quizá convenga, el término iniciación para la variante protagonizada por un niño.

Los hechos novelados en Las cinco vidas del traductor Miranda -sucesos reales en gran medida como es sabido y precisan el escritor en el colofón y el editor en la Nota prologal, titulada “Una fábula para la libertad”- constituyen un fondo de tapiz privilegiado sobre el que desplegar a sabor los problemas de la identidad y la culpa. Porque la novela -con tres personajes centrales que ocupan capítulos sucesivos en este orden: J. L. Miranda, traductor al español de Los versos satánicos de Salman Rushdie, el propio escritor víctima del edicto de Jomeini por haber escrito el mencionado libro y, por último, un terrorista islamista anónimo, afincado en Londres- es ante todo una novela de estirpe existencial con una intriga y unos ingredientes que potencian sobremanera los temas medulares que atenazan a los personajes e interesan a Fernando Parra.

El traductor está obligado a portar un nombre que no es el suyo en defensa propia, y ello le causa un problema personal íntimo de desdoblamiento de identidad amén de otro de índole legal muy serio que le acarreará consecuencias indeseadas e inesperadas por la mera elección nominal. El lector descubrirá por sí mismo este azaroso trance que no es pertinente desvelar y que da pie a la intromisión de un personaje secundario del tipo serio jocoso.

El segundo personaje protagonista, el escritor indio afincado en Londres, que adopta en homenaje a sus dos escritores favoritos, Conrad y Chéjov, el pseudónimo de Joseph Antón, también se duele de su condición de extranjero perpetuo en Inglaterra y de hombre proscrito en la India donde le prohíben la entrada como autor del libro “blasfemo”. El sentimiento de culpa que padece es abrumador y creciente. Su condición de individuo maldito para el ayatolá provoca gastos ingentes que debe subvenir el erario británico al tiempo que su situación personal se convierte en moneda de cambio que obstaculiza trueques diplomáticos que involucran a terceros en peligro de muerte.

En fin, el tercero en liza, el terrorista de nombre silenciado y hondo significado simbólico, siempre presto y deseoso de obedecer el edicto o fetua del ayatolá, no está, a pesar de los pesares, horro de razones que expliquen, aunque no justifiquen, su celo criminal. A una circunstancia personal que descubrirá el lector se une el resentimiento acumulado por los agravios y humillaciones que sufre en su vida cotidiana por ostentar un aspecto físico distinto al de los ciudadanos occidentales, de suerte que no hay que sorprenderse si busca restañar su daño afirmándose como enemigo manifiesto del mundo que lo excluye, máxime cuando merced a su posición podría alcanzar los sobrenombres de héroe y santo entre los suyos.

Para concluir, señalaremos que en la dedicatoria previa a su alocución inicial al lector -fórmula de prosapia clásica y orteguiana con que comienza el libro- Fernando Parra expresa el propósito irrenunciable de defender y proclamar la libertad del escritor y la literatura a despecho y a salvo de cualquier cortapisa ajena. Y no son pocas las que bajo marbetes varios bien conocidos, muchas veces con respaldo de académicos, se proponen censurar e incluso distorsionar la forma interna de la lengua so pretextos lábiles, torticeros y tendenciosos.

Las cinco vidas del traductor Miranda es, en mi criterio, la novela que confirma la madurez del escritor Fernando Parra al tiempo que preludia la prosecución de una carrera fructífera.

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