por descalificaciones en un programa de Canal 9 en 1992
Piden 16 años de cárcel para el padre de una de las niñas de Alcàsser
martes 04 de noviembre de 2008, 19:16h
El juicio por calumnias e injurias a Fernado García, padre de una de las niñas de Alcàsser, puede depararle 16 años de cárcel por descalificar al fiscal, los forenses y los tres magistrados del tribunal en un programa de Canal 9 emitido mientras duró la vista oral contra el autor del crimen. La vista se celebrará el próximo día 17, y en ella también comparecerán como acusados el abogado Juan Ignacio Blanco, para el que se piden los mismos años, la presentadora del programa emitido por la televisión pública valenciana, Amalia Garrigós, y el director del mismo, Ferrán Pérez, para quienes el fiscal solicita sendas penas de 4 años de prisión.
Para Garrigós y Pérez el fiscal también pide 64.800 euros de multa e inhabilitación para ejercer su profesión durante el tiempo de prisión al considerarlos cooperadores necesarios.
Durante la celebración del juicio contra Miguel Ricart por el triple crimen de Alcàsser en la Sección Segunda de la Audiencia de Valencia, entre mayo y julio de 1997, Canal 9 emitió "todas las tardes" un programa titulado "El juicio de Alcàsser". Según relata la calificación del Ministerio Público, el espacio incluía una tertulia entre la presentadora y los invitados en la que se comentaba la sesión del juicio celebrada por la mañana.
En estas tertulias "se estuvieron profiriendo expresiones del todo maliciosas con respecto a las actuaciones del fiscal del caso, Enrique Beltrán", que entonces era fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana".
El juicio era un "circo"
Entre otras acusaciones, Fernando García dijo sobre el fiscal jefe que estaba "implicado" en una investigación que se había hecho mal "adrede"; que colaboraba con el tribunal en una "confabulación para esconder cosas", que debía haber hecho lo necesario para buscar la verdad y había hecho "lo contrario", o que "además de estar mayor es un atrevido".
También dijo que el tribunal había condenado a Ricart "desde el principio", y el juicio era "un circo" basado en un sumario "hecho de errores", y también acusó a los forenses de haber "hecho cosas delictivas" y de ser unos "ineptos".
Por su parte, Juan Ignacio Blanco, dijo, entre otras cosas, que la actuación de la Guardia Civil había sido "aberrante", que el fiscal decía "estupideces" y tropezaba "dos veces en la misma piedra" como un "animal".
El Ministerio Fiscal acusa al padre de Miriam y al abogado de ocho delitos continuados de calumnias y nueve delitos continuados de injurias graves, por los que además de los dieciséis años de prisión, pide una pena de multa de 113.400 euros.