La Policía Nacional ha detenido a otras cuatro personas, una de ellas un menor de 15 años, que habrían participado en la planificación del robo violento, la cobertura y la posterior obtención de beneficios económicos en el suceso en el que murió una mujer de 83 años en Burgos, que apareció maniatada y amordazada en su vivienda el pasado día 13.
Estos arrestos se han producido después de que el sábado se detuviera a los dos supuestos autores del asalto, del robo y de la muerte violenta de la víctima, también menores de edad, de 16 y 17 años, de origen kazajo y búlgaro, en una investigación por homicidio que la Policía Nacional da ya por concluida.
El subdelegado del Gobierno en Burgos, Pedro de la Fuente, ha explicado a los periodistas que este martes se produjo la detención de tres personas, con diferente grado de implicación en el robo en el que la octogenaria murió por una insuficiencia respiratoria tras no poder acceder a su aparato de oxígeno y ha avanzado que se trabajaba para la detención de otra persona, ya confirmada, que eleva a seis el número total de detenidos.
La Policía Nacional ha confirmado en un comunicado este miércoles que entre los cuatro nuevos arrestados figuran dos hombres de mediana edad, residentes en Burgos y con antecedentes policiales por delitos comunes, entre ellos robos con fuerza y violencia, estafas, violencia de género o tráfico de drogas.
Los investigadores consideran que ambos habrían ideado el asalto con el objetivo de sustraer los objetos de valor que encontraran en el interior de la vivienda. Asimismo, sostienen que podrían haber inducido a los dos menores detenidos previamente a ejecutar materialmente el robo.
Respecto a los otros dos arrestados, uno es un menor de 15 años, mientras que la participación del cuarto detenido habría consistido en recibir las joyas robadas y realizar las gestiones precisas para su posterior venta, con el objetivo de obtener un lucro económico.
Seis implicados, todos detenidos
De la Fuente ha incidido en que, desde el inicio de la investigación, la Policía Nacional sospechaba de que había al menos cuatro personas implicadas, que "se han ido deteniendo con la máxima discreción", si bien cada una de ellas tendría diferente grado de implicación en el suceso.
Ha apuntado que no se trata de un grupo criminal organizado, pero sí de personas que se conocen y que en determinadas ocasiones actúan de manera conjunta para delinquir.
En el registro bajo autorización judicial de dos domicilios relacionados con los detenidos se han intervenido diferentes evidencias y efectos relacionados con los hechos.
La investigación, desarrollada por agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Judicial en Burgos, ha permitido determinar tanto el móvil económico del crimen, como el distinto papel desarrollado por cada uno de los presuntos responsables del mismo.
A efectos de lo concluido en el atestado policial, cinco detenidos responderán por los delitos de homicidio y robo con violencia en casa habitada y uno por receptación.
Los últimos detenidos pasarán a disposición judicial en las próximas horas, los mayores de edad al Tribunal de Instancia competente y el menor a la Sección de Menores de la Fiscalía Provincial de Burgos.
La Policía Nacional da por concluida la investigación de este homicidio, sin perjuicio de las actuaciones judiciales que correspondan, y del respeto a la presunción de inocencia de todos los investigados.
Amordazada y maniatada para robarle
El suceso tuvo lugar en la tarde del martes 13 de octubre, en un piso de la calle Vitoria, en el barrio burgalés de Gamonal, y fue la cuidadora que llegó pasadas las seis la que encontró el cuerpo sin vida de la mujer, que se había quedado sola después de que su hijo se marchara tras haber comido con ella.
La vivienda apareció revuelta, con indicios claros de robo, y la autopsia realizada al cuerpo determinó que la octogenaria había fallecido por una insuficiencia respiratoria al no poder conectarse con su aparato de oxígeno, al encontrase amordazada y maniatada.