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La ruta menos transitada

El Campo de Montiel: la otra Mancha

jueves 02 de julio de 2009, 21:00h
Este viaje ha de comenzar por Infantes, el pueblo más importante de la comarca, que compite con Almagro en monumentalidad. La ruta continúa por Montiel que da nombre a la comarca para terminar en Villamanrique, último pueblo de Ciudad Real.
La ruta que discurre por el sudeste de la provincia de Ciudad Real: Villanueva de los Infantes-Montiel-Villamanrique, satisfará al viajero más exigente, ya que la comarca se asienta fuera de los circuitos turísticos más frecuentados. Infantes es un pueblo monumental declarado conjunto histórico artístico en 1974, se conserva intacto por la prohibición de levantar nuevos edificios en el casco urbano o de transformar los existentes.

Quedan restos de una población romana conocida como Jamila en las cercanías del pueblo, donde ahora se levanta una ermita, La Virgen de la Antigua, que los habitantes sacan en romería el 25 de agosto. El visitante es agasajado por los lugareños, que lo invitan a comer en las muchas parrillas que asan carne, y a beber. También puede bailar el clásico pasodoble en la verbena

En el convento de Santo Domingo puede ser visitada la celda donde murió Quevedo en 1645. Edificios barrocos de gran valor arquitectónico jalonan sus calles: palacios civiles y religiosos de gran belleza que ostentan más de 200 escudos. De ahí el origen de su nombre, que indica que fue una población nueva para príncipes. La plaza Mayor constituye su estructura más peculiar, de estilo neoclásico, y mezcla arquitectura popular y culta. Destacan las balaustradas de madera.

El buen yantar, que tanto gustaba a Sancho Panza, está representado por los galianos, el arroz con liebre, el pisto manchego, las gachas, duelos y quebrantos y el famoso queso curado. Todo regado con el buen vino de Valdepeñas.

Alimentos que, además de servirse en las distintas hospederías que ofrece el pueblo, pueden ser degustados en las casas de los lugareños, que se distinguen por su hospitalidad. Por ejemplo, en el puente de mayo celebran unas fiestas conocidas como los mayos o las cruces. Las casas permanecen abiertas adornadas con cruces en los patios iluminados por el fuego y todo tipo de viandas le serán ofrecidas a quien desee entrar.Castillo de Montiel.

Montiel
A unas tres leguas de Infantes se levanta Montiel, que quedó para la historia como el lugar donde se libró el destino de Castilla. Vestigios de dos fortalezas se conservan cerca del pueblo: el castillo de San Pablo y el de la Estrella, del siglo IX. En este último, Don Pedro de Castilla murió a manos de su hermanastro Enrique de Trastámara con la ayuda del mercenario francés Bertrand de Guesclin, suceso que cambió la dinastía reinante en Castilla en el año 1369.

El pueblo está bien dotado de casas rurales donde alojarse y la gastronomía no difiere de la de Infantes, predominando los platos de caza.
Estos contornos, a diferencia de otras comarcas manchegas, no son llanos pues Montiel tiene una altitud de 900 metros.

Villamanrique
Otro tanto ocurre con Villamanrique, destino final de la ruta, cuyo término municipal limita con la provincia de Jaén. El pueblo se ubica en las estribaciones de Sierra Morena y tiene su ermita de San Cristóbal, en plena sierra, como punto más alto del término con una pequeña plaza de toros.Casa de Jorge Manrique

En este municipio, el visitante encontrará la casa del poeta Jorge Manrique del siglo XV. Se trata de un pueblo taurino, ya que varias ganaderías bravas pastan en su término. Celebra su fiesta mayor el 29 de septiembre, día de San Miguel, una de las mejores épocas del año para visitarlo. Las vaquillas corren por la calle principal hasta llegar a campo abierto siendo respetadas por los corredores. Estas fiestas que atraen a gente de la comarca y hasta de Madrid, coinciden con la vendimia. Hermosa forma de despedir el verano.