www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

la mejor mezzosoprano dramática

Dolora Zajick: "En la enseñanza del canto nadie sabe todo. Es una cuestión de colaboración"

lunes 12 de diciembre de 2011, 12:37h
Dolora Zajick, diva indiscutible de la ópera mundial, célebre por su torrente de voz, exquisitamente modulada y por su amplísimo registro –un fenómeno de la naturaleza, como se la describe a menudo-, auténtica mezzo dramática sin comparación en nuestros días, especializada en roles verdianos, ha impartido un curso sobre técnica vocal en la Escuela Superior de Canto de Madrid del 15 al 25 de noviembre pasado. El Imparcial ha asistido a alguna de sus clases magistrales y la ha entrevistado sobre aspectos relacionados con la enseñanza del canto.
Lo primero que llama la atención de Zajick es su contagiosa vitalidad, su tesón, ya patente en la dedicación que ha prestado a la enseñanza del canto durante la semana en la que ha impartido clases en la Escuela Superior de Canto de Madrid, no cesando en su empeño de conseguir de cada alumno lo que ella le exigía de cada aria -el más alto nivel técnico vocal y de interpretación posible en él-, llegando incluso a emplazar a alguno de ellos para los días sucesivos, hasta conseguir el resultado deseado; o en la casi extrema escrupulosidad en el cumplimiento del horario (diez minutos antes de la clase ya estaba Zajick en el escenario del teatro de la Escuela, revisando la lista de alumnos intervinientes, antes de que estos llegaran a las clases, en las que la mayor parte de los días se empeñó sin descanso ni interrupción, de 4 de la tarde a 9 de la noche).

Zajick tiene una complexión fuerte, pero menos de lo que su soberbia presencia en el escenario haría suponer. Los rasgos de su cara son generosos, pero suaves. Su piel, cuidadísima, apenas revelaría, si no fuera por la interminable lista de representaciones magistrales en los mejores teatros del mundo –éstas se remontan a la década de los años setenta- que lleva en la ópera casi cuatro décadas, pese a que, como ella misma dice, empezara algo tarde, a la edad de veintidós.

- ¿Dónde estudió?
-Estudié en la Universidad de Nevada, con Ted Puffer, director artístico; después fui a la Escuela de Música de Manhattan y luego fui a la Opera de San Francisco, dentro un programa de entrenamiento en el canto. Cuando me gradué, me dieron mi primer gran papel y el resto es Historia.

- ¿Cómo descubrió que tenía una voz?
- Esto es muy complicado de responder. En cierto modo, siempre intuí que tenía voz, pero no sabía qué hacer con ella. Luego decidí tomar lecciones, un poco tarde, a los veintidós, pero ese mismo año obtuve mi primer papel profesional.

- ¿Piensa que la lengua materna determina el sonido de cada voz?
- Quizás al principio, pero no al final.

- ¿Quién fue la persona que más influyó en Vd. como cantante y artista?
- Fue una combinación de varias personas; el primero, sin duda, fue Ted Puffer, pero fueron varios profesores los que influyeron en mi técnica y en mi carrera.

- ¿Cómo fueron sus comienzos?
- Como le dije, comencé algo tarde, pero, cuando empecé a estudiar en serio, tuve la suerte de poder cantar regularmente, dado que enseguida empecé a interpretar papeles, de modo que adquirí pronto una experiencia.

- Es Vd. conocida por tener una técnica impecable. ¿Sigue algún régimen de ejercicios?
- Vocalizo antes de cada interpretación unos cuarenta minutos. La voz siempre está ahí, de modo que no sigo ningún régimen especial.

- ¿Vocaliza cada día?
- No, en absoluto.

- ¿Recomienda algún método específico para enseñar el canto, como por ejemplo, el de García?
- No recomiendo ninguno en especial. Hay diferentes profesores, muchos de ellos estupendos, que utilizan técnicas diferentes para conseguir un excelente resultado. No confío en ninguna técnica específica, porque la gente es diferente fisiológicamente. Tuve unos alumnos gemelos que tenían que abrir la boca de forma diferente para lograr la misma resonancia. Unos alumnos tienen que abrir la boca más que otros cuando están en el pasaje. Es una cuestión de complexión física.

- ¿Qué piensa que es lo más importante que un profesor debe de transmitir a sus alumnos?
- Hay tantas cosas que no sabría citar ninguna específica. Algunos profesores son demasiado posesivos, otros miran demasiado el resultado del alumno, pero lo cierto es que todo se basa en la colaboración. Nadie tiene toda la información sobre cualquier persona. Nadie sabe todo. Unos aprenden de otros. Incluso los mejores profesores, pueden ser inseguros y luego ser los mejores porque están buscando continuamente la mejor técnica para sus alumnos.

- ¿Qué diferencias ve en el modo de preparar a los alumnos en los distintos países, Italia, EEUU, España, Alemania…?
- Desde luego hay diferencias, pero menos que antes. Ocurre que en la ópera y el canto lírico en general los cantantes se mueven por todo el Mundo. Lo bueno es que hay un alto estándar generalizado. En el canto está empezando a ocurrir algo parecido a lo que ocurre con las orquestas, que están desapareciendo las diferencias de interpretación entre ellas, porque los músicos se mueven mucho de una orquesta a otra. Del mismo modo, cada vez se observan menos diferencias entre los cantantes. Está empezando a haber una especie de cultura única del canto. En cambio, en los años cincuenta, había muchas diferencias en el modo de cantar en los distintos países. En cierto modo el resultado me parece negativo; lo veo una pérdida de riqueza, al desaparecer la diferencia de sonidos, de sabores.

- ¿Escucha a los antiguos cantantes, Melba, Muzio, Caruso, etc...?
- Definitivamente, tenemos mucho que aprender de ellos, especialmente en temas estilísticos. Por desgracia, no les escuchamos bastante.

- ¿Cantan los cantantes hoy de forma diferente a como cantaban los grandes cantantes antiguos?
- Siempre hay una vuelta atrás. Es cierto que los estilos de cantar cambian y algunas cosas que hace cien años se veían bien ahora se ven horribles. Pensemos, por ejemplo, en la evolución de la voz de pecho. Del mismo modo, lo que hoy consideramos terrible es posible que se vea bien luego. El auténtico modo de cantar sigue siendo conseguir un buen vibratto, una gran resonancia durante todo el tiempo de la emisión. Puede decirse que lo esencial en la técnica vocal ya estaba ahí en el siglo XVII; Farinelli es un gran ejemplo.

- ¿Qué le gusta más de España?
- Me impresiona su mezcla de culturas, judía, árabe, latina, celta…; le imprime un interés especial en todos los aspectos. Me encanta Toledo, el ambiente que allí se respira, de siglos.

Nos ha encantado constatar el encanto personal, el simpático y campechano dinamismo de Dolora Zajick, que, aquí en Madrid, en el Teatro Real, ha participado, tras un primer Concierto Lírico, en julio de 2000, en las óperas La Favorita, en abril de 2003, Don Carlo, en mayo de 2005, Il Trovatore, en junio de 2007 y recientemente, en enero de 2011, en el Concierto Aniversario Plácido Domingo. Un lujo para la ópera en Madrid, del que esperamos volver a disfrutar muy pronto. En España Zajick ha cantado también en Bilbao, Oviedo y Barcelona. De la enorme lista roles que ha interpretado a nivel mundial, destacan los de los personajes de Azucena, de Il Trovatore, Amneris, de Aída, Éboli de Don Carlo, Macbeth de Macbeth, o Santuzza, de Cavalleria Rusticana.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios